Los sindicatos llaman a movilizarse el sábado en A Coruña ante la «violencia empresarial» de Alu Ibérica

DAVID GARCÍA A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

ANGEL MANSO

Los secretarios generales de CC.OO., UGT y CIG critican el papel que están desempeñando las Administraciones

24 mar 2021 . Actualizado a las 13:51 h.

Los secretarios generales de CC.OO., UGT Y CIG realizaron este miércoles un llamamiento «unitario» a la participar en la movilización que tendrá lugar este sábado a mediodía ante la Delegación del Gobierno en A Coruña por la situación en la que se encuentra en particular la planta de Alu Ibérica, antigua Alcoa, y en general el tejido industrial en la comarca. 

Ramón Sarmiento, líder de CC.OO., explicó que «non vamos a consentir que continúe a espiral de violencia empresarial» que considera que está ejerciendo Alu Ibérica, que persigue el «desmantelamento empresarial» de la fábrica. El sindicalista hizo referencia a los despidos sufridos por la plantilla coruñesa recientemente, entre ellos el del expresidente del comité de empresa, Juan Carlos López Corbacho, y a las detenciones que se produjeron tras el registro policial en la planta coruñesa y en otras instalaciones de la compañía a nivel nacional.

Estas cuestiones también fueron abordadas por Paulo Carril, secretario de la CIG, quien calificó los despidos de «terrorismo patronal». Además, lamentó la «inacción» por parte del Estado y de la Xunta en defensa de la planta y de la industria. «Ningún goberno é creible se non da unha resposta xa», aseguró.Por su parte, José Antonio Gómez, de UGT, indicó que «as Administracións públicas non poden permanecer quietas» y recordó que desde el 2008 se perdieron 18.200 puestos de trabajo «industriais», por lo que reclamó «garantías de continuidade».

As Pontes y Meirama

Los líderes sindicales también abordaron la aprobación del estatuto del Instituto para la Transición Justa y el efecto que puede tener sobre las centrales de As Pontes y Meirama. Gómez destacó que «se pode garantir a viabilidade con outro tipo de recursos para producir enerxía» y que lo que no se debe permitir es «desenchufar de repente» las plantas. Ramón Sarmiento expuso que «faltan medios, recursos e compromiso» por parte de las Administraciones, a las que reclamó «alternativas laborais ós traballadores e ás comarcas afectadas pola descarbonización». Finalmente, Carril, lamentó que «non se conte» con los empleados de las empresas que desempeñan servicios auxiliares para la planta de Meirama y solicitó medidas para que «a riqueza na producción de enerxía poda revertir no beneficio» de los lugares en los que se genera.