El Ayuntamiento de A Coruña desmantela el asentamiento ilegal de personas sin techo en la antigua finca de los Mariño

Emiliano Mouzo A COURÑA

A CORUÑA CIUDAD

Tan solo uno de los cuatro residentes comunicó a dónde iba, los otros tres no aceptaron las soluciones propuestas por Asuntos Sociales

31 ago 2022 . Actualizado a las 00:53 h.

El Ayuntamiento de A Coruña desmanteló al mediodía de este jueves el asentamiento chabolista que se creó desde hace casi año y medio debajo del alar del paseo marítimo, en la zona donde antiguamente se levantaban  el chalé de los Mariño. En él vivían, en la actualidad cuatro sin techo. Mohamed, un ciudadano de Marruecos de 53 años, Margarita Sánchez, de 69 años, y una pareja formada por un español y por una mujer de nacionalidad portuguesa. Una cuadrilla del Servicio Municipal de Limpieza retiraron los residuos que habían acumulado los sin techo.

El operativo se desarrolló sin ningún tipo de incidencia, gracias al trabajo de la unidad de Asuntos Sociales del Ayuntamiento, que en todo momento velaron por los derechos y las soluciones para estos indigentes, y los agentes de la Policía Local, que diariamente visitaban a los miembros del asentamiento, «y les anunciaron con mucho tiempo de antelación que tenían que abandonar la zona», dijeron desde María Pita. De hecho, el jueves se presentaron en la denominada finca de los Mariño cuatro agentes del 092, y le explicaron a los sin techo que el desalojo «iba a ser inminente». 

El Ayuntamiento en todo momento le ofreció soluciones a las cuatro personas que mal vivían en esa zona, la pareja y Margarita en unas destartaladas y pequeñas tiendas de campaña, y Mohamed, en una chabola que construyó con todo tipo de materiales, plásticos, lonas, mantas, sábanas... 

En el momento del desmantelamiento del poblado, y del desalojo de sus ocupantes, se le volvió a ofrecer a estas personas, que vivían en condiciones precarias, la posibilidad de morar en alguno de los albergues de la ciudad «y en el hotel que creó el Ayuntamiento desde el año pasado», contaron desde el gobierno municipal. Sin embargo, solo Mohamed indicó cuál iba a ser su destino: «Manifestó que se iba para la casa de un amigo», donde solía dormir cuando el temporal de mar y viento «amenazaba su chabola». Además, el hombre declaró el jueves a la Voz de Galicia que tenía «mucho miedo al mar y al viento, y el mar llega muchas veces hasta aquí».

Los otros residentes no aceptaron la oferta del Ayuntamiento. Aun así, la unidad de Servicios Sociales del Ayuntamiento «se le hará un seguimiento a estas personas, y se le ofrecerá cualquier servicio que necesiten y soliciten», subrayaron desde María Pita.