Estas son las fronteras invisibles de la comarca

Rodri García A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Un mojón en una acera de Fonteculler marca los límites entre los ayuntamientos de A Coruña y Culleredo
Un mojón en una acera de Fonteculler marca los límites entre los ayuntamientos de A Coruña y Culleredo CESAR QUIAN

Los cierres perimetrales de Arteixo, Culleredo y A Coruña confluyen en una piedra ubicada al lado del campo de golf y del río Trabe que tiene más de 300 años, conocida como A Pedra da Ferradura

15 feb 2021 . Actualizado a las 21:35 h.

«Estou en tres concellos (Culleredo, Arteixo e A Coruña) e en cinco parroquias (Morás, Orro, Rutis, Culleredo e Elviña). O don da ubicuidade...». Esto decía recientemente Iván Méndez, filólogo, experto en toponimia y técnico del seminario de Onomástica de la Real Academia Galega (RAG). Lo hacía en las redes sociales mostrando la foto de sus pies sobre una roca de A Zapateira. Es la «Pedra da Ferradura, que ten 300 anos polo menos xa que aparece no Catastro do Marqués da Ensenada», explica. Ese documento se elaboró en 1750, «facíase por parroquias e unha das preguntas que facían aos veciños eran os lindes», detalla Méndez. Evoca como «en 1993 A Coruña e Culleredo teñen establecido como linde unha rocha na que existe unha cruz gravada...». Sin embargo, ahora no existe dicha cruz por lo que Iván Méndez ironiza: «Moveron os marcos?».

El texto del acuerdo entre ambos ayuntamientos detalla que dicha piedra «se encuentra situada en el paraje denominado A Zapateira, sobre una roca en la que existe una cruz grabada. La línea límite de término reconocida entre este mojón y el anterior es la alineación recta que pasa por ambos. Este mojón es común a los términos municipales de La Coruña, Culleredo y Arteixo...».

ATR

La Pedra da Ferradura está ahora vestida de musgo. A su lado pasan usuarios del sendero que bordea el campo de golf: «Por ahí está todo lleno de agua», advierten dos de ellos. Suena el agua del río Trabe, todavía un regato a unas decenas de metros de su nacimiento, mientras a través de la valla, metálica y vegetal, se ve un cartel: Hoyo 15. 4 bajo par... También pasan ciclistas que van desde las inmediaciones de la residencia Siglo XXI hasta una urbanización fallida de A Zapateira. Varios jóvenes pasean con sus perros. E incluso, entre lusco e fusco, pasan dos runners con una luz en la cabeza. A nadie parece interesarle la Pedra da Ferradura, ni el cierre perimetral de los tres concellos que confluyen en este lugar.

Un mojón en una acera de Fonteculler marca los límites entre los ayuntamientos de A Coruña y Culleredo
Un mojón en una acera de Fonteculler marca los límites entre los ayuntamientos de A Coruña y Culleredo CESAR QUIAN

Otros lo tienen claro. Así, en O Portádego un callejón separa A Coruña de Culleredo. Por él suben los coches y se mueve un buen número de personas. «Sí, el límite está ahí. Pero por unos metros no pasa nada. Yo vivo a este lado [A Coruña] y cruzo todos los días a comprar el pan ahí arriba», explica un vecino. Viendo el tránsito por dicho callejón se comprueba que son muchas las personas que cuando menos bordean el cierre perimetral. Unos metros más abajo, en la carretera de O Burgo, también tienen claros los lindes municipales: «Pues sí. Ya se ha pasado, porque esto es Culleredo», apunta, risueño, el dueño de un taller mecánico situado a pocos metros de la señal de entrada en Fonteculler. A la pregunta por la delimitación exacta señala al otro lado de la carretera: «Allí está el marco», para detalla: «Ese es el viejo porque luego lo cambiaron y pusieron aquél». El segundo está una veintena de metros más cerca de A Pasaxe. El motivo de la modificación, explica este vecino, fue dejar dentro del municipio de Culleredo «estos bloques de viviendas».

La delimitación está clara, aunque el paso de personas de un lado a otro también es habitual. Es algo similar a lo que ocurre en Meicende, límite entre A Coruña y Arteixo, donde el tránsito de vehículos entre ambos concellos es continuo. Aquí las discrepancias saltaron de nuevo en el 2009 cuando se produjo el incendio en La Artística y acudieron los bomberos de Arteixo y Carballo, cuando los más cercanos eran los coruñeses con base en A Grela.

La polémica avivó la necesidad de contar con un deslinde claro, una tarea que, en teoría, ya había empezado en 1997. Siete años más tarde, el gobierno municipal coruñés acordó crear una comisión para retomar las negociaciones con Arteixo sobre los lindes. La cuestión venía de muy atrás ya que los arteixáns estimaban que parte de la Refinería se había instalado en su suelo y por ello tendrían derecho a beneficios económicos. Y suelen ser los intereses pecuniarios, apunta Iván Méndez, los que llevan a fijar claramente los lindes. Menciona la disputa entre Cerceda y Ordes, entonces con la mina de Meirama de por medio.

Hace casi tres años, el entonces gobierno coruñés de Marea Atlántica envió una propuesta a Arteixo: que los núcleos de Nostián y A Zapateira pasaran a ser íntegramente de A Coruña y todo Meicende de Arteixo.

Este municipio resolvió sus lindes con A Laracha. La delimitación databa de 1924 y en el 2006 habían empezado las conversaciones para ponerla al día. Seis años más tarde concluyó el proceso en el que se solventaron situaciones curiosas como la de un campo de fútbol privado de Paiosaco cuyo córner estaba en Arteixo, y que pasó a A Laracha, o una casa que el linde dividía por la mitad.

Esta pareja de O Temple (Cambre) tiene que acortar sus caminatas por el paseo que bordea toda la ría de OBurgo. Dan la vuelta al llegar al puente, que es el punto que marca la frontera administrativa entre Cambre y Culleredo

A doce kilómetros de la farmacia, a cinco del pan, a diez de un súper y a nueve del estanco

alberto mahía

El cierre perimetral es necesario, pero para muchos resulta una auténtica faena. La prohibición de cambiar de municipio, salvo por cuestiones de trabajo o médicas, la entiende todo el mundo porque no hay más que ver el descenso de contagios, hospitalizaciones y fallecidos cuando las medidas restrictivas por el covid aumentan. Pero para unos es más llevadero que para otros. Depende de donde se viva. Si uno reside en un piso de Monte Alto o en la rúa San Francisco de Betanzos, por ejemplo, tiene todo a mano. Supermercados de todas las cadenas, farmacias, estancos, zapateros, tiendas de moda, autobuses a todas horas o estudios de fotografía. En cambio, si uno tiene su residencia cerca de la frontera entre dos concellos, la cosa se complica. Porque puede que la tienda del ayuntamiento al que pertenece le quede muy lejos y le obligue a coger el coche y recorrer varios kilómetros, teniendo un ultramarinos a escasos metros de su casa al que no puede acudir por respetar el cierre perimetral.

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