Otro punto de vista del confinamiento en A Coruña

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

La Fundación María José Jove inaugura en la plaza de Lugo la exposición «Modo espera.99 días en pausa», con fotografías tomadas durante el confinamiento por jóvenes con diversidad funcional

02 dic 2020 . Actualizado a las 15:14 h.

Este martes se inauguró en la coruñesa plaza de Lugo la exposición Modo espera. 99 días en pausa. Las 14 instantáneas fueron tomadas durante el confinamiento por los alumnos del Taller de Fotografía Inclusiva con Enfoque Profesional, un programa de la Fundación María José Jove que tiene como objetivo otorgar herramientas para el posible desarrollo laboral de jóvenes con diversidad funcional entre 16 y 24 años en el campo de la fotografía. Los autores son Antía, Álex, Iago, Aarón, Jorge, Lola, Adrián, Gloria, Daniel, Alejandra, Sasha y Diana que, algo nerviosos, explicaron el significado de su trabajo. «Durante el confinamiento fabricamos mascarillas. Mi madre tenía telas y una máquina de coser, así que decidimos ayudar. Es una fotografía muy especial porque refleja los momentos que pasamos en familia, todos sentados, cosiendo, y la impotencia de no poder hacer algo más», explica Diana delante de la estampa en blanco y negro. Ella, como el resto de sus compañeros, se apañaron como pudieron para hacer las fotografías. «Yo, por ejemplo, tenía que utilizar el teléfono de mis padres. Y ese momento, el de las mascarillas, aunque ya quedó atrás, me pareció importante compartirlo e inmortalizarlo». Antía, por su parte, recreó los aplausos que los coruñeses dedicaban a los sanitarios, con sus manos y las de su padre en pleno movimiento; Alejandro y Jorge, buscaron estampas de la naturaleza y la vida en sus pueblos; Sasha, en la casa familiar de Redes, fijó el objetivo en una colección de maletas antiguas, «que yo me imaginaba llenas de sentimientos y de recuerdos y que, cuando las abría, aparecían llenas de fotografías». Gloria eligió un balcón lleno de flores para representar la fotografía en si misma y la explosión de vida pese a la pandemia, mientras que Lola reflejó la fuente de Cuatro Caminos en plena soledad. Iago captó un bonsay frente a una ventana que, por sus formas entrelazadas, bien podría representar aquellos abrazos que se dejaron de dar durante el confinamiento. Aaron, que durante el acto de inauguración ejerció de fotógrafo oficial, centró su trabajo en la vida hogareña, captando las claras y las yemas de huevo en un plato justo antes de que su madre cocinase una tortilla. «La fotografía fue una gran distracción para mi durante el confinamiento. Quise captar los instantes cotidianos. Y en ese momento, cuando veía caer los huevos al plato, pensé que podría quedar bien y mostrar tantas horas que pasamos en la cocina», explicó Aaron. 

El escritor Martiño Maseda se encargó de poner texto a las fotos de la exposición, que se podrá ver en la plaza de Lugo hasta el próximo 8 de enero. Comentó que la experiencia fue «maravillosa, moi agradabe e dunha gran inspiración grazas ao que me suxerían estas fotografías». Aseguró que todas tienen una carga simbólica muy potente y que los fotógrafos, todos alumnos del taller de perfeccionamiento, consiguieron una calidad impresionante en sus trabajos. Su profesor, Felipe Alonso, coincide en ello: «Tenían a mano muy poca tecnología, porque hicieron los trabajos con móviles o con sus pequeñas cámaras. Estoy muy orgullosos de ellos», confirmó.  

La iniciativa ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de A Coruña y se enmarca dentro de Día Internacional de la Discapacidad que se celebra el 3 de diciembre. Al acto de inauguración acudieron Yoya Neira, concejala de Bienestar Social, Participación e Igualdad de A Coruña; Felipa Jove, presidenta de la Fundación María José Jove así como la mayor parte de los autores de las fotografías.