«Estoy alegre de volver a abrir y sorprendido de poder hacerlo hasta las 23.00 y no hasta las 17.00»

Francisco Brea
Fran Brea A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Imagen de archivo de una terraza en la Marina
Imagen de archivo de una terraza en la Marina ANGEL MANSO

Los hosteleros reciben con cierto entusiasmo la posibilidad de regresar al trabajo a partir del viernes

02 dic 2020 . Actualizado a las 17:21 h.

Los hosteleros están recibiendo con cierto entusiasmo la posibilidad de reabrir sus negocios tras el anuncio realizado por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, este miércoles. Sobre todo porque podrán trabajar hasta las 23.00 horas y no hasta las 17.00, como se esperaba. «Ayer estaba un poco de bajón al ver que solo Santiago y Ourense salían de las restricciones duras, porque temíamos que nos mandarían cerrar a las cinco de la tarde», reconoce Moncho Méndez, del restaurante Milla Orzán. Por ello, «poder abrir hasta las once fue una sorpresa, no me lo esperaba»

Desde que conoció la noticia no para: «Mañana ya no abriré para servir comida para recoger y así poner a punto el local y hacer la producción de cara al viernes para estar al pie del cañón». Apunta que está contento de retomar la actividad, ya que «esta segunda ola costó más que la primera anímicamente. Y el presente es complicado, porque se prevén altibajos. Intentaré hacerlo lo mejor posible porque somos conscientes de que a mediados o finales de enero podría empeorar la situación».

Planificando la reapertura a toda prisa también está Nataly Rodríguez, del 55 Pasos: «Teníamos ganas de abrir y de hacerlo de una manera segura para demostrar que la hostelería no somos el problema». También dice que quiere «ver a los clientes» y trabajar, ya que «las ayudas prometidas no han llegado y seguimos teniendo gastos». Eso sí, critica la falta de tiempo con el que les llega el aviso: «Que lo digan casi de un día para otro lo complica. Yo llevo desde el lunes limpiando el local, pero ahora hay que comprar el producto, gestionar las reservas... hay que sentarse y ver qué plan de acción desarrollar».

«Ya hay gente que está preguntando si puede reservar una mesa»

Además, pide mayor claridad: «Si cada vez que van a cerrarnos y a volver a dejarnos abrir inventan fases nuevas, esto es un mareo. Había días que empezabas a trabajar y no sabías qué aforo tenías ni si se podía usar la barra o no». Y se acuerda de sus proveedores, que «lo están pasando muy mal y no tienen ayudas». Ahora, queda «ser positivos e intentar pasar la Navidad lo mejor posible. Vamos día a día».

Adrián Felípez, que había sido muy crítico con la posibilidad de que solo se permitiera abrir hasta las 17.00 horas, ayer comentaba que al poder hacerlo hasta las 23.00 ya se plantea abrir el restaurante Miga. De hecho, asegura que «ya hay gente que está preguntando si puede reservar una mesa». 

En Arteixo también regresará la hostelería, y Emiliano Cossini, presidente de Arteixo Centro Comercial Aberto, destaca que en el sector «xa había gañas de traballar». Además, resalta que es una buena noticia para todos, ya que la falta de bares y restaurantes tiene su impacto en el pequeño comercio: «A súa ausencia reduce a vida social. Por iso agradecemos que se recuperen as actividades». Eso sí, preocupa que al producirse la reapertura justo el viernes no cumplan otras dos semanas de cierre «para percibir os 1.500 euros a maiores da axuda de Xunta, xa que vai por tramos de dúas semanas de peche. Agardamos que se arranxe dalgún xeito».

Cossini encara con mayor optimismo ahora la campaña navideña: «Estabamos pendentes desta decisión para presentar unha campaña de dinamización no Nadal, sempre coa seguridade ante todo».

«Con el 40 % del aforo puedo tener a ocho personas. ¿Puede ser eso rentable?»

En Oleiros también esperan la llegada del viernes y del fin de semana. Desde el restaurante El Refugio, Ricardo González explica que «a saúde é importante, entendo as restricións, aínda que fastidian». En su caso, tienen claro que abrirán hasta el domingo y luego valorarán si hacerlo a jornada completa o solo hasta el mediodía: «Despois a ver como van as cousas. Durante a semana, o normal é que polas noites non haxa moita xente». González asegura que tiene ganas de «abrir o negocio» y ahora tienen que decidir si recuperar a todo el personal del ERTE o no. «Se a clientela responde fai falta para dar un bo servizo», comenta.