Las esculturas de la plaza de la Concordia sobreviven

Pablo Portabales
pablo portabales A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

La reforma de la plaza no afectará a la obra de Marta Villar, siete piezas dedicadas a los emigrantes

18 jul 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Me hace mucha ilusión que la gente se haya preocupado por mi trabajo», comenta la escultora Marta Villar. Se refiere a las siete esculturas que desde hace casi 30 años dan personalidad a la plaza de la Concordia, antes de los Caídos. «Cuando yo las hice se llamaba así. Están dedicadas a los emigrantes, a la gente que salió de barrios como O Castrillón para labrarse el futuro. Por eso parece que salen de la piedra y tiran para adelante, salgo del granito, que es Galicia... Representa la lucha de todas esas personas», relata. Hace unos días el Ayuntamiento valló la plaza. Esa acción significó el inicio de unas obras que se prolongarán durante las próximas semanas y cuyo objetivo es mejorar todo el entorno, instalar zonas de juegos y hacerla más accesible, entre otros aspectos. Los operarios empezaron quitando los bancos de piedra y algunos vecinos pensaron que las esculturas de Marta iban a correr la misma suerte. Varios llamaron a Radio Voz para mostrar su preocupación y desde María Pita confirmaron que las obras escultóricas permanecerán en el mismo sitio en la renovada plaza. «Tardé ocho meses en hacerlas en un taller de Culleredo y se inauguraron en 1993», recuerda la artista. Otra de sus obras en la ciudad es el monumento dedicado a Rafael Dieste en la plaza que lleva su nombre. «Me presenté y gané el concurso. Yo soy madrileña hija de gallegos y me vine con mi Panda y mi perro a picar piedra», comenta sonriente esta mujer que en la actualidad vive en Curtis y da clases de pintura y dibujo en este ayuntamiento y en Boimorto. «Ahora soy artista y también tengo una granja orgánica cuyo objetivo es recuperar especies autóctonas», informa. Gracias a los vecinos de O Castrillón conocí a Marta Villar, cuyas esculturas de la plaza de la Concordia sobreviven.