L. Cancela
a coruña

La joya arquitectónica que desde hace más de un siglo permaneció erguida en el límite entre los municipios de A Coruña y Oleiros, en el puente de A Pasaxe, es hoy un montón de ceniza. Hicieron falta miles de litros de agua y el intenso trabajo de los bomberos de los parques de Arteixo y Betanzos, así como de los miembros del Servicio de Emergencias Municipal de Oleiros, para apagar las llamas que anoche devoraron por completo el inmueble.

La conocida como casa Carnicero, una vivienda de tres plantas construida a principios del siglo pasado a la entrada de Perillo, llevaba más de un decenio abandonada. Los vecinos sospechan que recientemente entró en ella un okupa para quedarse. De hecho, no sería la primera vez. Ya hace algunos años la policía tuvo que desalojar a un grupo de personas que allí vivían. «Una casa abandonada, sin electricidad, no arde por las buenas», decía Alfonso Marcos, uno de los residentes del edificio contiguo —el número 393 de la avenida das Mariñas, de 8 plantas y 32 viviendas—, que como el resto de sus vecinos tuvieron que ser desalojados. El bloque está a escasos tres metros de la casa calcinada.

El incendio se originó a las 21.00 horas y los bomberos no se hicieron con él hasta una hora y media después. El resto del trabajo consistió en derribar las partes con riesgo de desplome. Que fueron pocas porque la casa quedó completamente derruida. Apenas tres paredes.

El fuego y la intensa humareda, visibles desde distintos puntos de A Coruña y del área, obligaron a cortar la AC-12 (antes N-VI) en dirección Madrid y los vehículos fueron desviados por la carretera de las playas, lo que provocó importantes retenciones de tráfico en el puente de A Pasaxe.

A las 14.40 horas de este viernes el 112 de Galicia dio aviso a los Bomberos de Arteixo, Protección Civil y Policía Local de Oleiros ante el aviso de un rebrote a causa del incendio originado el jueves. Los efectivos que se desplazaron hasta el lugar indican que no hay ningún peligro.

Principal hipótesis

La principal hipótesis sobre las causas del fuego, que se originó en la segunda planta, es la presencia en el inmueble de un okupa. Al menos es la principal sospecha que manejan los vecinos. «Es imposible que arda sin que nadie lo provoque», piensa María, que tuvo que dejar a su gato en casa. En la acera, minutos antes de que los bomberos ordenasen que los residentes ya podían regresar a sus casas —con la lógica advertencia de no abrir las ventanas que dan a la casa calcinada—, otro de los desalojados mostraba en su móvil varios vídeos que pudo hacer cuando se iniciaron las llamas. En cuestión de minutos, ya alcanzaban una gran altura debido a que el interior del inmueble era de madera.

Según el Concello de Oleiros, la casa tiene en la actualidad varios propietarios. Ya en el mandato anterior, el BNG había solicitado información al gobierno local para saber si había algún requerimiento para la recuperación del inmueble.

Casa Carnicero era una joya centenaria que agonizaba desde hace años. Construida en 1916 por el arquitecto Rafael González Villar, autor, entre otros muchos, de proyectos como el Kiosco Alfonso o villa Molina, fue diseñada en su día para el industrial Enrique Carnicero Ríos, propietario de un importante vivero de ostras en la ría y amigo del arquitecto. La vivienda gozaba, según constaba en el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Oleiros del 2009 con una protección «non integral», aunque entonces ya se reconocía que su conservación era «regular». El tipo de protección del que gozaba la casa en el catálogo municipal incluía la fachada y la cubierta, que ayer quedó totalmente derruida. El interior, que también fue pasto de las llamas, no estaba protegido, a pesar de que los expertos consideraban hace un decenio que era más que posible que hubiese elementos de gran valor arquitectónico. Casa Carnicero, también fue bar, y en la parte de abajo tenía un merendero al que llegó a acudir Lola Flores. Hasta el 2007 el bajo estuvo ocupado por un estanco, cuyo propietario fue asesinado en junio de ese año en un atraco.

Una casa protegida agoniza en Perillo

Bea Abelairas
Imagen de Casa Carnicero, en Perillo, en 1916
Imagen de Casa Carnicero, en Perillo, en 1916

El chalé Carnicero, construido por el autor del Kiosco Alfonso para el propietario de un vivero de ostras en la ría, sufre desperfectos que pueden terminar en la ruina

En el Plan Xeral de Oleiros el chalé Carnicero goza de una protección «non integral», pero en la realidad esta casa de Perillo está a las puertas de la ruina. Se trata de una vivienda que el arquitecto Rafael González Villar (el autor, entre otros muchos, de proyectos como el Kiosco Alfonso o villa Molina) diseñó para el industrial coruñés Enrique Carnicero Ríos que, además de amigo, era el propietario de un importante vivero de ostras en la ría.

Algunos de los arcos de las ventanas, de gran valor y típicos de las construcciones de González Villar, están muy degradados y es posible que sean ya irrecuperables. El tipo de protección de que goza esta casa en el catálogo municipal incluye la fachada, además de la cubierta, pero no el interior de la vivienda en la también puede haber elementos de gran valor arquitectónico. En cualquier caso, los expertos alertan de que si siguen produciéndose daños en la cubierta el chalé puede estar cerca de la ruina si penetran en la estructura las lluvias del próximo invierno.

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Un pavoroso incendio destruye una joya arquitectónica en el puente de A Pasaxe