Una ciudad desierta el domingo que solo pisó la calle para comprar pan y sacar al perro

Los coruñeses cumplieron «de manera ejemplar» las órdenes del Gobierno en el segundo día de confinamiento


a coruña / la voz

Comprar el pan, sacar al perro, si se tiene, y sofá. Mucho sofá. Así fue el segundo día de confinamiento de los coruñeses. Un domingo inédito que vació las calles y dejó una estampa inédita. Sorprendente. Aunque el día tampoco invitaba a salir a la calle porque la lluvia iba y venía, el comportamiento de los ciudadanos, según el gobierno local, está siendo «un ejemplo para Galicia y el resto de España».

Durante la mañana se vio más gente que por la tarde. Y los que estaban fuera se concentraban frente a las panaderías o farmacias. Guardando distancias. En algunos casos, de dos metros. En las tiendas, los clientes entraban de uno en uno y la cola se hacía fuera. Con mascarilla, sin ella o con bufanda. Y los coches pasaban por las calles de pascuas en ramos. Como en esas aldeas de Castilla que uno ve desde la A-6.

Cierto que hubo gente que puso en riesgo su salud y la de los demás. Pocos, pero hubo. Saliendo de sus casas a pasear como si todo esto fuera una broma. O jóvenes y mayores que durante la noche del sábado al domingo cambiaron los restaurantes y los pubs por el salón de casa, organizando fiestas o cenas. Para que eso no ocurra, la Policía Local lo controla todo. El sábado terminó sancionando al dueño de un bar al que llegaron a sorprender hasta tres veces abierto. Eso, y dispersar a unos jóvenes en un parque, fue lo más destacado del parte policial.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Una ciudad desierta el domingo que solo pisó la calle para comprar pan y sacar al perro