Trabajo y constancia, claves del éxito de los jóvenes empresarios coruñeses

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

Los premiados por AJE. Imagen de los galardonados, entre los que se encuentran los tres empresarios coruñeses, que son Brais Méndez, de Docuten (segundo por la izquierda); Gonzalo Somoza, de Koh Lanta (tercero por la izquierda), y Maite Valiño, de Atlante (segunda por la derecha)
Los premiados por AJE. Imagen de los galardonados, entre los que se encuentran los tres empresarios coruñeses, que son Brais Méndez, de Docuten (segundo por la izquierda); Gonzalo Somoza, de Koh Lanta (tercero por la izquierda), y Maite Valiño, de Atlante (segunda por la derecha) Pablo Portabales

Koh Lanta, Docuten y el grupo Atlante, distinguidos como grandes emprendedores

06 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Empezaron no hace mucho, con pocos recursos, unas ganas inmensas y, pese a sus cortas edades, con una amplia experiencia en sus respectivos campos. El resto fue trabajar, constancia, llamar a mil puertas y crecer. «No hay más secreto que ese», dicen. Arriesgaron y ganaron. Hasta el punto en que ese éxito que han alcanzado en tan corto espacio de tiempo fue reconocido por la Asociación de Jóvenes Empresarios de Galicia, que ha otorgado a tres firmas de la ciudad otros tantos accésits durante la gala celebrada este miércoles en el Teatro Rosalía de Castro.

Se trata de Koh Lanta, Docuten y el grupo Atlante. Empresas nacidas en la ciudad en los últimos diez años y que hoy tienen presencia en el extranjero, crean empleo y se hicieron un hueco importante en los mercados de sus respectivos sectores.

La historia de Koh Lanta comenzó en un viaje. Gonzalo Somoza visitó el sudeste asiático con una mochila en una mano y en la otra unos pantalones de capoeira, con el único fin de disfrutar cada experiencia al máximo. Se dedicó, dice, «a probar todos los puestos de comida callejera con los que se cruzaba» y encontró «una nueva forma de emocionarse con la gastronomía». Al volver a casa, comprendió que esa misma comida que lo entusiasmó, tendría una buena aceptación en A Coruña y así fue como comenzó «el sueño de recrear todos esos sabores dentro de una isla urbana».