La comarca se prepara para los años 20

La próxima década se resume en una palabra: sostenibilidad. Arranca el auge de la vuelta al rural, de  la agricultura ecológica, la recuperación de oficios y los nuevos hábitos de consumo

Davizón Díaz y Pilar Casals delante de la casa que están restaurando en Irixoa
Davizón Díaz y Pilar Casals delante de la casa que están restaurando en Irixoa

A Coruña

«Venimos a aprender». Ellos son Pilar Casals y Davizón Díaz, dos coruñeses para los que la nueva década empieza con un cambio de vida: mudándose de la ciudad al rural. «Los dos queríamos vivir en el campo y ser más autosuficientes, y los dos fuimos criados en A Coruña. En mi caso, revisando mi árbol genealógico, solo dos de mis bisabuelos vivieron en el campo, pero yo fui una niña sin aldea. Veíamos difícil dar el paso, pero a finales de 2018, haciendo un curso de proyectos con impacto social lo vi claro», recuerda Pili. Así empezó la búsqueda de una casa en un área a 40 minutos de A Coruña que culminó a principios de 2019 cuando encontraron una casa con leira en Irixoa. Ese fue el comienzo de Vacas Nómadas, su perfil de Instagram en el que comparten su nueva vida: «De la ciudad al rural buscando la manera de vivir de ello de manera sostenible y comunitaria».

Son neorrurales digitales. Para recuperar la vivienda tiran de la ayuda de constructores de la zona: «Son los que mejor saben cómo recuperar estas casas». En el pueblo los recibieron con los brazos abiertos: desde el ayuntamiento, hasta los propios vecinos que se acercan a conocerlos, a contarles su día a día y, lo más importante para Pilar y Davizón, a compartir con ellos su sabiduría: «Venimos a aprender». «Es una vuelta a la naturaleza, a respetar sus ciclos. Y queremos recuperar el tiempo. Hay una diferencia brutal entre el ritmo de la ciudad y el de aquí, donde tienes tiempo para pasear, conocer a los vecinos, charlar con ellos...», aseguran.

Compartir espacio

Su idea es tener animales: burros, gallinas y ovejas, para empezar. También una huerta. Y poder ofrecer el espacio y abrirlo a otros proyectos: «Generar espacios donde ocurran cosas que tengan un impacto positivo». Combinan la reforma de la casa con sus trabajos: Davizón en su cervecería de la Ciudad Vieja de A Coruña y Pili en su consultoría de sostenibilidad: «Muchas veces puedo trabajar desde cualquier parte. A veces hago reuniones por Skype desde la leira».

Los dos creen en darle valor al rural, «que se pague un precio justo a los ganaderos para que la gente pueda dedicarse a ellos», y también a un ritmo de vida más allá «de las ciudades, cada vez más saturadas y donde hay más soledad», y recuperar las relaciones sociales de la vida en el campo.

Comunidad

Otra palabra que define los cimientos de la nueva década que, según la RAE, comenzará oficialmente en 2021, pero que ya empieza a ser una realidad con el cambio de dígito. De proyectos que implican a más personas saben bien Raquel Rodríguez y Alberto Santos, los creadores de Kibutz Cooperativa Galega.

Con base en el coworking del pazo de Arenaza, en Oleiros, estos dos emprendedores creen que el futuro y los nuevos retos en el área pasan por la promoción, generación y gestión «de ideas y recursos para alcanzar una forma de vida más ética y respetuosa con el entorno y con las personas, que son las verdaderas motoras del cambio».

Su proyecto de cooperativa se basa en crear una comunidad: un espacio donde compartir conocimiento y «optimizar recursos entre personas». También creen en la formación, otra de las patas de Kibutz: desde talleres de cestería a, por ejemplo, uno sobre preparación de kombucha, que tienen previsto para este mes. Y el tercer pilar de su proyecto: la cesión de uso de espacios. «Animamos a la gente a que de uso a aquellos lugares a los que no se le está dando utilidad», explican.

Ellos escuchan, asesoran y promueven iniciativas. Son como una pequeña comunidad que recibe con los brazos abiertos a todos los que tienen en mente emprender desde un punto de vista sostenible. 

Bosques comestibles, uno de los retos a alcanzar

Patricia García
Rubén Escudero, Jaime Vilasoa y Miguel Ángel Roig, en Os Biosbardos
Rubén Escudero, Jaime Vilasoa y Miguel Ángel Roig, en Os Biosbardos

Miguel Ángel Roig, Rubén Escudero y Jaime Vilasoa recuperan «la cultura de leira»

Para Miguel Ángel Roig, Rubén Escuredo y Jaime Vilasoa el nuevo decenio empieza con las manos enfrascadas en un objetivo: el desarrollo de Os Biosbardos, un proyecto de agricultura ecológica basada en los principios de la permacultura y los bosques comestibles en el lugar de Lendoiro, en Cambre. Es la recuperación de la «cultura de leira», aseguran. «Estas tierras llevaban 16 años llenas de silveiras. En un principio iban a ser la ampliación del polígono del Espíritu Santo, pero con la crisis se cambiaron los planes», recuerda Miguel Ángel Roig, que cambió su trabajo de desarrollo tecnológico en una empresa por esta iniciativa de agricultura 100% ecológica y sostenible: «Un día conocí a Rubén, que tiene la cooperativa A Flor da Vida, de jardinería regenerativa, y lo tuve claro. Al día siguiente lo llamé y así empezó Os Biosbardos». El proyecto arrancó en abril del año pasado: «Mi misión es crear un espacio de colaboración».

Seguir leyendo

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

La comarca se prepara para los años 20