Conocer un vino con los ojos cerrados

Un equipo de A Coruña gana el campeonato de cata de Castes, la feria del vino independiente que ayer congregó en Vilagarcía a 68 bodegas y numeroso público


redacción / la voz

La plaza de abastos de Vilagarcía se convirtió ayer en un lugar de paso obligado para los amantes del vino, sobre todo, los del vino de autor. Los puestos de venta se convirtieron en improvisadas mesas de degustación en los que uno tenía el lujo de poder probar las últimas elaboraciones de afamadas bodegas gallegas, al tiempo que charlaba con las personas responsables de su elaboración. Pero antes de que la feria abriera sus puertas al público en general, la organización quiso poner a prueba a catadores y sumilleres. 22 equipos trataron de identificar, usando solo los sentidos, ocho vinos de todo el mundo.

La victoria fue para un equipo de A Coruña, encabezado por Sonia Molero, de la consultoría Uvepositivo. Estaba acompañada de Rubén Jueguen, Esther Gago y Stephane Bonnelaze. «Yo soy sumiller, pero el resto no son profesionales y ni siquiera querían participar», explicó ayer la vencedora, que estaba muy sorprendida por la victoria. Asegura que los vinos elegidos por el jurado «eran muy difíciles» y, aún así, su equipo logró identificar, aunque sin aportar las marcas, tres de ellos. Porque el reto no era nada sencillo. Los catadores no tenían ninguna información de las ocho elaboraciones que tuvieron que probar. Y de cada una de ellas tuvieron que averiguar la zona en la que se producía, la variedad de uva, la añada y hasta el nombre de la bodega. En la lista de vinos había algunos más conocidos, como un albariño de Rías Baixas o un champán francés, pero también otras elaboraciones menos frecuentes, como un nerelo mascalese de Sicilia o un chenin blanc de Anjou.

Tras el concurso, llegó el momento de las degustaciones y las catas. Castes abrió sus puertas y demostró por qué en los últimos años ha logrado convertirse en un referente en el sector del vino independiente, del vino de autor. En la edición de este año participaron un total de 68 bodegas llegadas de todo el mundo. En el centro, las gallegas, con nombres tan conocidos como el de Rafael Palacios, que el pasado sábado se llevó dos de los Mágnum que otorga el Instituto Galego do Viño, o el Xanledo, considerado el mejor vino del año por estos mismos galardones. El formato de este certamen, estilo túnel del vino, favorece la participación del público y el intercambio de impresiones con los bodegueros. Y fueron muchos los que no quisieron perderse la ocasión de degustar estas novedosas elaboraciones e intercambiar impresiones con los participantes. De hecho, a los pocos minutos de abrir sus puertas, la feria estaba ya llena y alrededor de cada una de las mesas se arremolinaban curiosos dispuestos a probar y conocer un poco más sobre el vino a exposición. La edición de este año era, además, un poco más internacional. Porque había también un apartado dedicado a los vinos llegados de Portugal, Francia e Italia, además de del resto de España.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Conocer un vino con los ojos cerrados