B. Abelairas B. Couce
A Coruña /Ferrol

Aplausos y vítores. Ese fue el recibimiento que este martes brindaron los coruñeses a los más de 300 vehículos y alrededor de 120 camiones que colapsaron las entradas de la ciudad herculina como protesta por el cierre de la central de Endesa en As Pontes. «Para nós foi un éxito porque xa se puido ver ata onde chegaba a cola na AP-9 e na N-VI. Incluso a xente que non viña na caravana nos aplaudía e nos daba ánimos, porque entenden perfectamente o que está pasando. Non soamente nas Pontes, tamén en toda a comarca», afirmaba Lolo Filgueira, propietario de uno de los camiones que formaron parte de la protesta.

La caravana de transportistas del carbón hizo su entrada en A Coruña pasadas ya las 19.30 horas. Lo hacía por la avenida de Alfonso Molina, con gran estruendo de bocinas y en medio de gritos de apoyo de algunas de las personas que los recibieron desde las pasarelas peatonales que cruzan la carretera. Los chalecos amarillos gallegos sacaron este martes músculo para mostrar su rechazo ante el anuncio de Endesa de adelantar los planes de cierre de la central eléctrica de carbón de As Pontes. «Foi a primeira caravana que fixemos para facernos notar, para que se nos vise. Que comprendan que isto pode ir a máis e que eu creo que isto o hai que cortalo antes de que vaia a máis. Agardo que mañá en Madrid, que estarán ao tanto disto o saiban cortar. O que menos queremos nós é guerra», advertía el presidente de la Asociación de Transportistas del Carbón, Manuel Bouza.

La protesta que llevó este martes a la caravana del carbón a paralizar durante unas horas la ciudad de A Coruña tenía un claro objetivo: alertar a la sociedad sobre las consecuencias que acarreará el cierre de una industria vital en la economía de toda una comarca. Una llamada de atención que también recalcó el presidente de la Diputación de A Coruña y alcalde de As Pontes, Valentín González Formoso. El regidor añadió además que era necesario apostar «por una transición [ecológica] justa»: «Y eso significa que antes de generar un problema aportemos soluciones, que antes de cerrar una gran industria se aporten planes alternativos y que en cualquier caso el cierre sea paulatino y con un aviso con antelación. No pedimos nada -añadió- que no se esté dando en otros países europeos como Alemania, donde se planifica el cierre de las centrales para evitar estas cosas».

El nuevo barrio del Ofimático fue el punto que marcó el final de la protesta de los afectados por el cierre de Endesa. El reloj marcaba ya las 21 horas, momento en el que la caravana del carbón ponía punto y final a la jornada y se retiraba de vuelta a casa, un regreso que ocasionó nuevas retenciones en las salidas de la ciudad coruñesa.

Demandas políticas

En la jornada en la que se llevó a cabo esta propuesta no se detuvieron tampoco las reacciones políticas y sociales sobre esta crisis. Así, los socialistas gallegos presentaron una batería de iniciativas en las que reclaman la intervención de la Xunta para que, a través del Igape, refinancie los créditos de los transportistas afectados por la paralización de la central.

Los sindicatos de Endesa también se pronunciaron ayer, rechazando el cierre de las térmicas de carbón y reclamando un plan de reindustrialización para las comarcas afectadas. Precisamente para analizar los efectos del cerrojazo de la planta se reunirá la Asociación de Empresarios Seara, mañana a las 19 horas, en el centro de dinamización empresarial.

Sin embargo, la jornada crucial será precisamente este miércoles, cuando a las 11 de la mañana todas las partes implicadas se reúnan en Madrid con la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. Si finalmente esa cita no es fructífera, los afectados ya avisan de nuevas movilizaciones: «Se mañá [por este miércoles] non traemos de Madrid as ideas claras comezaremos a organización dunha nova protesta para o día 16. Non imos facer como hoxe, non cortaremos a autopista, pero faremos outras cousas que ao mellor doen máis. Oxalá que non teñamos que volver», señaló Manuel Bouza.

Todo listo para la doble caravana de vehículos desde As Pontes hasta A Coruña

Beatriz Couce

La marcha partirá a las cuatro de la tarde de la villa minera por el futuro de la térmica y se desdoblará en Pontedeume

Todo listo para, esta tarde, emprender la caravana de vehículos que llevará las reivindicaciones de As Pontes hasta A Coruña. Está previsto que puedan participar en torno a 400 vehículos, entre ellos los camioneros que se ocupan de trasladar el mineral desde el puerto exterior hasta la villa minera. Es una de las protestas acordadas por el bautizado como comité de crisis, desatada por la parálisis de la central de Endesa, que acumula ya más de cinco meses.

La protesta, que tiene por objetivo alertar a la sociedad sobre las consecuencias del cierre de la térmica, se iniciará a las cuatro de la tarde de la estación de autobuses de As Pontes y discurrirá hasta Pontedeume por la carretera nacional. En este punto se desdoblará y una parte de los vehículos -entre ellos tractores y coches especiales de los concellos- continuarán por la carretera nacional hacia A Coruña y otros tomarán la autopista.

Seguir leyendo

 

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
28 votos
Comentarios

La caravana del carbón paraliza A Coruña