Una alumna de FP dual: «Tenemos que buscar soluciones a los problemas como en un trabajo real»

Tamara Rivas Núñez
Tamara Rivas A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

MARCOS MÍGUEZ

La FP dual ofrece tasas de inserción en el mercado laboral que pueden superar el 90 %

27 jun 2019 . Actualizado a las 08:32 h.

«Para poder acceder hoy en día a un puesto de trabajo te piden experiencia, y aquí, con este tipo de formación obtienes eso y mucho más». Así de sincera y tajante se muestra Leticia Fernández, una de las alumnas del FP dual de Madeira e Moble que está completando su actividad laboral y de paso aprendiendo los entresijos de una profesión en la sede de Grupo Caamaño en Culleredo. Razón no le falta, ya que el nivel de inserción laboral en Galicia de la FP ordinaria alcanza el 80 %, una cifra que en el caso de la modalidad dual supera el 90 %, según los datos que dio a conocer el pasado viernes la conselleira de Educación, Carmen Pomar, durante la presentación de la oferta de ciclos formativos para el próximo curso.

El Grupo Caamaño se sumó el año pasado al programa de FP dual ante la ausencia en el mercado de profesionales especializados en los procesos productivos que desempeñan en la empresa. «La participación resulta muy beneficiosa para nosotros, que tenemos la oportunidad de formar a especialistas a medida de nuestras necesidades, pero también para los alumnos, que tienen así una tasa de incorporación en la empresa tras la realización de las prácticas superior al 80 %», asegura Lorena Suárez, directora de Recursos Humanos de la compañía.

Una noticia en prensa en la que se hablaba de las posibilidades que ofrecía la FP dual a nivel laboral fue lo que convenció a Leticia Fernández. Hoy, con un curso de dos prácticamente finalizado, se muestra satisfecha con su elección. «El hecho de no haber trabajado nunca lo hace duro, pero se aprende muchísimo más. Además vamos rotando y cambiando de oficiales, lo que nos permite tener una visión más amplia de oficio», comenta. Esta experiencia le permite sentirse como «una más en la empresa» y reconoce que sus compañeros tienen paciencia a la hora de explicar, pero «prefieren que busquemos nuestro modo de hacerlo, que pensemos y que encontremos soluciones a los problemas que surjan. ¡Cómo en un trabajo real!».