Nado: cocinar con honestidad y sorprender con los recuerdos

A CORUÑA CIUDAD

ANGEL MANSO

En los platos de Nado prima el respeto al producto y la búsqueda de los sabores tradicionales

04 may 2019 . Actualizado a las 20:19 h.

Con el océano Atlántico como hilo argumental, Iván Domínguez puso en marcha hace tres meses la que no solo es su casa, sino también un hogar para el comensal en el que disfrutar de una cocina honesta en la que el respeto al producto y la tradición son dos de sus máximas. Con su búsqueda de los sabores de toda la vida consigue sorprender al cliente al evocar en él recuerdos gustativos que muchas veces permanecen almacenados y que regresan al presente gracias a recetas clásicas a las que se le da una vuelta para presentarlas de un modo actual. «Es muy fácil impresionar cuando añades productos desconocidos para la gente, ya sean ecuatorianos, peruanos o asiáticos. Pero no hay mejor sorpresa que la de tomarte un flan y decir: '¡qué bueno está!'», argumenta el chef.

A pesar de su corta singladura y el dinamismo de una carta marcada por la temporada, la frescura y la confianza en los proveedores, hay platos que se han convertido en fijos. Las fabas sin almejas -en la que la ausencia del bivalvo no implica perder su sabor- o el salmonete asado con el jugo de sus espinas y puré de apionabo son dos claros ejemplos de ello. «Esa movilidad permite tanto al cliente como a nosotros no aburrirnos. No me veo haciendo el mismo plato durante mucho tiempo y no creo ni que salga bien», reconoce.

Cuenta con más de treinta referencias en su bodega, en la que se incluyen dos vinos con etiquetado propio porque «en una casa tiene que haber vino de casa y tiene que ser de calidad».