Marea Atlántica: más partido, menos confluencia

El partido de Xulio Ferreiro apuesta en A Coruña por su núcleo duro y se aparta del modelo que del surgió hace cuatro años. Además, relega a Podemos al octavo puesto de una lista en la que aparece el actual jefe de gabinete, Iago Martínez, y donde repite Claudia Delso pese a estar investigada por un presunto delito de prevaricación


A Coruña / La Voz

La Marea de hoy poco tiene que ver con la Marea de hace cuatro años. Lo que nació como un proyecto en el que no se miraba el carné de nadie y todo sumaba para llegar a la instituciones, en una confluencia heterogénea, ya no es así. Se acabaron los sistemas de acceso a los puestos en los que la cúpula podía encontrarse con sorpresas. Esta vez ya no las hubo y las concesiones a otras formaciones fueron mínimas, por más felicidad que muestren los que de un modo u otro entraron en el barco. Anova se mostró satisfecha conque Lema repita y Podemos da por bueno el octavo puesto de Faraldo, pero los morados, que hace cuatro años fueron clave para aupar a Ferreiro, se quedaron lejos de lo que pretendía. Esquerda Unida ni siquiera se pronunció después de que un sector del partido criticara que Cameán repitiera en su representación. El alcalde, Xulio Ferreiro, considera que Podemos está satisfecho y que su candidatura aporta personas con «enerxías renovadas» al proyecto de la Marea e integra «a profesionais destacados da cidade». Dice el alcalde que hubo que hablar con mucha gente, encajar y ver disponibilidades y también hubo que trasladar a la candidatura «un pouco o criterio meu, que creo que tamén ten a súa importancia para poder sentirnos cómodos».

El núcleo duro

Igual del uno al siete. Ferreiro coloca en los siete primeros puestos a los suyos. Ningún cambio: el núcleo duro de la Marea va por delante con los actuales ediles y con el jefe de gabinete, Iago Martínez, que después de haber dirigido la política local durante todo el mandato como cargo no electo, ahora da un paso al frente y aparece en unas listas con la mayor exposición y desgaste que eso implica. Con la salida voluntaria de José Manuel Sande, el de Martínez es el perfil más cercano al área de Cultura que queda entre los diez primeros. Mano derecha de Ferreiro es, de facto, su número dos en la actualidad y aunque es María García la que ocupa ese puesto en las listas parece poco probable que Martínez pierda esa condición durante el próximo mandato. El hecho de que consiga un acta de concejal, además, lo blindaría en una posible negociación con otros partidos, especialmente con el PSOE, en la que los potenciales socios determinara qué asesores podrían quedarse y cuáles no: no es lo mismo vetar cargos de confianza que vetar ediles. En María Pita, hasta ahora, solo la Marea ha puesto vetos en posibles pactos a concejales de otras formaciones. Lo hizo con Mar Barcón en el 2017, si bien finalmente la oferta del PSOE de entrar en el gobierno local fue rechazada por los de Ferreiro.

Los que salen

Pesos que se van. De los cuatro ediles que no repiten hay dos pesos pesados. José Manuel Sande fue estos años de los menos cuestionados y de los más valorados incluso desde la oposición. Cierra sin grandes problemas en su área. Rocío Fraga, una persona muy conocida en los movimientos feministas de la ciudad, no fue invitada a seguir. No es una persona del círculo de Iago Martínez con quien no había buena sintonía. Fue la única invitada a marcharse, después de haber asumido el desgaste que supuso para la Marea el desalojo de la Insumisa. Daniel Díaz Grandío, edil de Mobilidade, estuvo muy cuestionado por su falta de actuaciones en el área durante más de tres años. Lo deja finalmente tras lograr bajar el precio del bus y cuando enfila el remate del carril bici. Vieito, en Facenda, estuvo en cuestión por los niveles de ejecución presupuestaria y por el retraso en el pago a proveedores, si bien su área tradicionalmente figura en un segundo plano con menos focos que otras más visibles para los vecinos.

Código ético

Ediles marcados. Parte de los ediles que se quedan con Ferreiro lo hacen cargados con distintos asuntos espinosos para el partido. El caso más visible es el de Claudia Delso, investigada por el juez por un presunto delito de prevaricación por la adjudicación de la cárcel a Proxecto Cárcere. Irá a declarar en unas semanas y, con los ritmos de la Justicia, es probable que llegue a las elecciones como investigada, cuando el propio código ético de la Marea impide tal cosa. Tocados por el caso de la compra de dos pisos a un afín a la Marea llegan también Alberto Lema y Xiao Varela. El caso está también en el juzgado, pero todavía no hay un pronunciamiento sobre ese asunto. Varela, además, lleva en su haber el fracaso, reconocido como tal por el propio gobierno local, del plan de vivienda social, pues el mandato finalizará sin que el Ayuntamiento haya aumentado su parque de viviendas públicas. En el caso de la que irá de número dos, María García, pesa que dos de los contratos más cuantiosos que paga el Ayuntamiento, basura y limpieza, han expirado sin que se hayan convocado todavía los nuevos concursos. Ese motivo supone que millones de euros se paguen cada año de modo irregular, con la incertidumbre que genera en empresas como Cespa, con un material de limpieza y recogida obsoleto y que no renuevan y que generó la acumulación de basura en las calles durante la semana pasada. Esas facturas lastran también el pago a proveedores que supuso que el Ayuntamiento no pudiera destinar a inversiones más de 15 millones de euros.

Escenarios

Complejas mayorías. Los partidos de izquierdas, Marea incluida, barajan un cuadro poselectoral sin mayorías. La Marea asume que el PSOE jamás repetirá lo que hizo en el 2015 y que no volverá a darles la alcaldía si no hay un pacto. En ese escenario los de Ferreiro fían al núcleo duro esa previsible negociación en una campaña en la que cada una de las dos formaciones tienen como objetivo batir a la otra pero sin baño de sangre que dificulte acuerdos. Los siete primeros de la lista de Ferreiro son, para cualquier negociación, quienes gozan de su máxima confianza.

La Marea Atlántica relega a Podemos al octavo puesto de su lista electoral en A Coruña

E. Eiroa

Susana Soneira y Javier Pérez son las nuevas incorporaciones entre los diez primeros, en los que también aparece el actual jefe de gabinete de Ferreiro, Iago Martínez. Repite Claudia Delso pese a estar investigada por un presunto delito de prevaricación.

La Marea Atlántica presentó este domingo en A Coruña su lista para las próximas municipales. La formación, con diez concejales en María Pita, copa con ediles y cargos actuales los siete primeros puestos. Xulio Ferreiro va en primer lugar y le siguen por este orden los actuales concejales María García, Xiao Varela, Silvia Cameán, Alberto Lema y Claudia Delso. En el séptimo lugar está Iago Martínez, mano derecha del alcalde durante el actual mandato y su jefe de gabinete. Fuentes de la Marea indican que el paso dado por Martínez a la primera línea serviría para blindar su continuidad en caso de un eventual pacto con el PSOE en que los socialistas exigieran que no estuviera presente como asesor. Aunque Martínez no es concejal en la actualidad es, con Ferreiro, la persona con más poder en María Pita y el único cargo no electo en la historia reciente del Ayuntamiento con más capacidad de mando que el resto de los concejales.

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