Más de 55 millones sin invertir en el mandato

La baja ejecución presupuestaria generó un superávit que la Marea no logró gastar en la ciudad. El incumplimiento del plazo de pago de facturas impide ahora destinar 15 millones a obras


A Coruña / La Voz

A Coruña, con una situación financiera saneada, no podrá dedicar a 85 obras previstas en toda la ciudad, entre ellas en ocho colegios, tres plazas y un mercado, los 15,1 millones que le sobraron del presupuesto del año pasado. Irán destinados a pagar deuda porque el gobierno local fue incapaz de cumplir con los requisitos legales para hacer inversiones.

El BNG resaltaba el pasado viernes que más allá del incumplimiento, la raíz del problema había que buscarla en el hecho de que sobrara tanto dinero de los presupuestos.

El superávit del año pasado, de hecho, superaba los 17 millones y el remanente, los 23. Una gran parte procede del dinero que el gobierno local tenía previsto destinar durante el ejercicio a obras, servicios y prestaciones y que no logró gastar.

Si el Ayuntamiento hubiese ejecutado sus presupuesto según lo previsto por el propio gobierno local, no habría lugar ya a tener que decidir qué hacer con el superávit. La Asociación de Vecinos Entre Rondas calificó ayer, a través de un comunicado, de «pésima noticia» la pérdida de muchas inversiones previstas en su zona, en el entorno de las Conchiñas.

La baja ejecución presupuestaria del actual mandato fue objeto constante de críticas durante los últimos tres años. El dinero que quedó sin invertir depende de quién y cómo lo cuente. Según el PP pasaría de los 100 millones -el presupuesto anual del consistorio es de unos 245 millones de euros-, y según los datos que aporta el propio gobierno local a través de su web de transparencia, lo no gastado en tres años ascendería a 54.890.000 euros. Según esa misma fuente en el 2017, por ejemplo, quedaron sin ejecutar 12.150.399 euros, si bien el propio gobierno aprobó un superávit de más de 17 millones, es decir, que realmente lo no invertido superaría los 55 millones.

Cada año los gobiernos locales calculan sus ingresos y en función de ellos su previsión de gastos. Los ayuntamiento suelen destinar el dinero que recaudan a obras y servicios para mejorar la calidad de vida de los vecinos. En el caso de A Coruña se aplicó desde el inicio del mandato una política de austeridad que permitió al consistorio generar un importante ahorro en lugar de ejecutar inversiones.

La Marea acabó destacando esa capacidad de ahorro como un ejemplo de gestión, repitiendo durante los últimos días que el consistorio pasó, gracias a esas políticas, de 86 a 43 millones de euros. El Ayuntamiento, en todo caso, aún con 86 millones en créditos, estaba muy lejos de su techo de endeudamiento, establecido en unos 100 millones de euros más de esa cifra, por lo que no tenía urgencia financiera por amortizar esos préstamos.

El motivo real de la generación de un volumen tan alto de superávit está estrechamente relacionado con la baja ejecución presupuestaria del consistorio, y esta última con la tardía aprobación de las cuentas.

Los presupuestos municipales tienen que ir a pleno antes de que comience el año en el que estarán vigentes. En el caso de A Coruña no ocurrió así ni en el 2016 ni en el 2017. En el 2018 se acercaron más. La Marea, en minoría en el pleno, fue incapaz de llegar a acuerdos con otras fuerzas a tiempo en los dos primeros años. Así, con las cuentas aprobadas tarde, el consistorio no tuvo margen para materializar en doce meses sus previsiones de inversiones. Sí tuvo más tiempo en el 2018, pero todavía no se sabe cómo se cerrará el año. De los 246 millones presupuestados para el ejercicio que ahora acaba, en septiembre solo se habían gastado 123 millones de euros, la mitad del dinero que había en el ejercicio para nóminas, gasto corriente, inversiones y servicios. 

Otra vez tarde

A una semana de que acabe el 2018 nada se sabe todavía del presupuesto del próximo ejercicio, que tendría que estar aprobado como muy tarde el día 31 de diciembre. No lo estará, y el alcalde reiteró el pasado viernes que no llevará las cuentas a pleno hasta que tenga garantizados los apoyos necesarios para ello.

La Marea necesita el voto de cuatro ediles más para tener mayoría, y recurre para ello al PSOE, que cuenta con seis concejales. El problema es que tampoco empezó a negociar con tiempo suficiente con ese partido, que en noviembre todavía no había recibido ninguna documentación significativa y que sigue sin tenerla completa a estas alturas. Así, no es previsible que los socialistas puedan dar el visto bueno a corto plazo a unas cuentas que desconocen y a las que no han podido aportar sugerencias.

Con 459 facturas con reparos, el Concello batió el año pasado el récord de pagos irregulares

E. Eiroa

El interventor puso reparos a abonos por 21 millones de euros, casi el 10 % de todos los realizados

El 8,64 % del total de las obligaciones económicas del Ayuntamiento durante el año 2017 se pagaron con reparos del interventor -el funcionario estatal que controla los gastos de las administraciones- por no ajustarse a las condiciones legales para los pagos de una administración. Suman 371 expedientes por valor de 19.648.107,65 euros, según recoge el informe del interventor, documento que irá a pleno el próximo miércoles y en el que también figuran otras 88 facturas irregulares a las que puso reparos abonadas por el IMCE, un organismo municipal que desembolsó 1.151.959,95 euros en esos abonos, es decir, un 20,25 % del total de sus gastos.

Seguir leyendo

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
13 votos
Comentarios

Más de 55 millones sin invertir en el mandato