Mon Amie: un viaje a la infancia y a la campiña gala

Es una tienda de regalos muy especiales en el número 106 de la avenida de Finisterre


Raquel Becerra es organizadora de bodas. «Tengo esa ilusión que compartimos las wedding planners», cuenta con una sonrisa. Ella es pura energía. Tiene tanta que hace unas semanas decidió ampliar el negocio y abrir una tienda de regalos muy especiales en el número 106 de la avenida de Finisterre. Justo en la esquina con el parque de Santa Margarita.

El local, que en otra época fue una frutería, conserva el aire de almacén, incluidos los portalones blancos que dan la bienvenida a Mon Amie. El nombre, como explica Raquel, viene de su pasión por la campiña francesa, por lo silvestre y por sus colores. En su tienda hay toques de lavanda, pero sobre todo objetos con mucha personalidad, la de Raquel.

Parte de los regalos evocan la infancia, como los juegos de café Ibili, las zapatillas tipo babucha de serraje o los termos retro. También hay cerámica, «no es lo mismo tomar un caldo en una taza cualquiera que en una con forma de sauce», y plantas «duras, de las que aguantan aunque no se te den bien».

Además, Mon Amie tiene una bisutería muy especial, con pendientes extra grandes y medallones con la cara de la artista Frida Kahlo que son un must, y libretas y cazadoras para la generación Me Too.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Mon Amie: un viaje a la infancia y a la campiña gala