Los inmuebles modernos tampoco se salvan de la falta de mantenimiento

El Palexco, la Fundación Luís Seoane, la SAPE o las barandillas del paseo marítimo, ejemplos de deterioro urbanístico

Falta de mantenimiento y desperfectos edificios y zonas  publicos coruña barandilla paseo maritimo (riazor-orzan)
Falta de mantenimiento y desperfectos edificios y zonas publicos coruña barandilla paseo maritimo (riazor-orzan)

a coruña / la voz

La falta de mantenimiento de los edificios en A Coruña no se limita únicamente a aquellos de avanzada edad, sino que varios inmuebles de creación reciente también presentan signos de deterioro que se pueden percibir a simple vista. El centro de exposiciones y congresos Palexco es un claro ejemplo. «No hay más que acercarse y observar su estructura. Es metálica y tiene varias partes que están oxidadas», comenta el arquitecto Alberto Unsain. El deterioro de ese tipo de materiales se produce de forma más rápida en ciudades próximas a la costa como A Coruña. «Palexco está muy expuesto al mar. La estructura metálica se comporta mal ante la salinidad. Sabiendo esto, los materiales se deberían renovar con una periodicidad mayor», dice el arquitecto Antonio Deus. Sobre este centro, que fue inaugurado en el 2005, el arquitecto considera que «en cuanto se ve un perfil con síntomas de óxido hay que actuar con rapidez».

El edificio de la Fundación Luís Seoane sufre el mismo desgaste que el anterior. Situado al lado del Hospital Militar, su fachada también está en constante contacto con la brisa marina. «En este tipo de ambientes los edificios se vuelven más vulnerables. Por eso se puede ver que hay ciertos elementos con óxido», señala Roberto Costas, presidente de la delegación de A Coruña del Colexio de Arquitectos de Galicia.

Las barandillas del paseo marítimo tampoco se salvan de las inclemencias del tiempo. «Ponemos dunas en las playas para proteger el paseo, pero hacen falta más medidas», apunta Unsain. 

Gas radón

El arquitecto Xosé Manuel Casabella es conocido por su participación en diferentes proyectos de la ciudad. Orgulloso de las construcciones, advierte que no se les está prestando la atención necesaria. Pone como ejemplo uno de sus últimos trabajos: el edificio de Servizo de Asesoramento e Promoción do Estudante (SAPE), en el campus de Elviña, construido hace 25 años. En una de las entradas se puede apreciar el mal estado de conservación de las vigas metálicas que, pintadas de blanco, están llenas de óxido. En este caso, según explica, no se debe a un problema derivado del clima, sino al gas radón. «Es un edificio que está enfermo a pesar de que existen formas de evitar que se deteriore por esta sustancia», comenta. Entre ellas destacaría la «instalación de una cámara de aire y de suelos específicos». Pero antes, apunta, «habría que hacer una limpieza completa, sanear las partes de hierro y luego volver a pintar». 

Costes de reparación

Los expertos coinciden en que los gastos para mantenimiento de los edificios son elevados, pero «cuando ya es tarde y hay que hacer algún tipo de reparación, el coste es mayor», explica Antonio Deus, quien no duda en señalar que en los inmuebles de titularidad privada «se actúa en cuanto ven un pequeño desperfecto», con mayor rapidez que en los públicos, en donde «los trámites son más lentos», según opina Xosé Allegue. Por su parte, Casabella añade que «la Administración pública es muy descuidada en cuanto a conservación».

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Los inmuebles modernos tampoco se salvan de la falta de mantenimiento