Velada íntima en la casa de la condesa

m. carneiro A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

ANGEL MANSO

Un cóctel literario con recetas de Pardo Bazán revisitadas por Taki conmemora el 167.º aniversario de la escritora

22 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Refinada velada íntima en la casa de Emilia Pardo Bazán para celebrar el 167.ª aniversario de la escritora. Las actrices de Inversa Teatro, que al final de la noche ofrecieron un fragmento de Té con Kant, un espectáculo que rescata el humor de los salones ilustrados femeninos clandestinos del siglo XVIII, condujeron la reunión inspirada en los encuentros literarios que la propia condesa organizaba en el 11 de la calle Tabernas, el pazo de Meirás y su residencia madrileña.

La invitación partió de la casa-museo y de Marineda City, que por algo lleva el nombre con que Pardo Bazán distinguió a su ciudad en La Tribuna (1882), la primera novela española sobre el movimiento obrero, protagonizada por una cigarrera, líder sindical y republicana. Las dos entidades alentaron la cita con la convocatoria del premio de relato breve en gallego y castellano y de fotografía Iconografías sobre Marineda. Las obras ganadoras -Eu non son de ninguén, de Eva Castro; El faro del fin del mundo, de Andrés López Docampo, y la fotografía Ondas do mar do Orzán, de Luis Vázquez Álvarez- llegaron en una edición especial a las manos de los invitados, que pronto se entregaron a placeres más epicúreos e igual de evocadores.

Las mesas burguesas

«Cada época de la historia modifica el fogón y cada pueblo come según su alma», escribió la condesa en el prólogo de La cocina española antigua en 1913. «Esa frase dice mucho de la relación entre la cocina, la historia, el desarrollo económico y la identidad cultural del país, y también dice mucho del nivel intelectual de la autora», subrayó el cocinero del Grupo Nove Javier Rodríguez Ponte, Taky, que eligió ese enunciado para su propuesta para el cóctel, una degustación de 12 platos incluidos en el recetario, ocho salados y cuatro dulces, algunos sin grandes cambios, otros reinterpretados, pero todos condicionados por los exiguos recursos técnicos con los que contó en la sede de la Real Academia Galega, por lo que «no le hacen honor a la homenajeada», advirtió.