El italiano que despertó a media Coruña

Este marino oriundo de Sicilia y enamorado de la costa española es el responsable de que ayer media comarca coruñesa se despertase a bocinazos

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Se apellida Giardina, casi como el restaurante de la plaza del Libro. Y se llama Ignacio. Este marino oriundo de Sicilia y enamorado de la costa española es el responsable de que ayer media comarca coruñesa se despertase a bocinazos. «Las normas internacionales indican que en caso de baja visibilidad como la que había hoy [por ayer] es obligatorio emitir pitos», indica con un castellano del estilo del de Raffaella Carrá. A las seis y media de la mañana la sirena del buque que capitanea, el Costa Favolosa, empezó a sonar. Desde Adormideras a Lorbé, de Monte Alto a Perillo, de la Palloza a Mera los legañosos ciudadanos empezaron a preguntarse ¿pero qué está pasando? «Mejor eso [perturbar el sueño de los coruñeses] que tener un accidente. Nuestro deber es avisar de nuestra presencia por si hay pequeñas embarcaciones cerca que no capta el radar y que por la niebla no vemos ni nos ven. Es lo que recomienda la normativa y por eso lo hicimos», aclara el capitán del crucero que finalmente atracó en el muelle de Calvo Sotelo. Al ser la primera escala del buque en nuestro puerto subió a bordo el presidente de la Autoridad Portuaria, Enrique Losada, para llevar a cabo el protocolario intercambio de metopas. También acudieron los capitanes de los otros dos barcos que ayer se dieron cita en la abarrotada fachada marítima. Todos hicieron sonar las sirenas, pero ninguno como Ignacio Giardina. «Estos barcos llevan lo último en tecnología, para que suene se le da a un botón y ya está», comenta poco antes de conocer A Coruña. «Nunca había estado y me cuentan que es muy bonita y que la gastronomía es muy buena y muy diferente a la del Mediterráneo», apunta el italiano que despertó a media Coruña.

La triple escala de cruceros deja en A Coruña un millón de euros

Toni Silva
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Más de 12.000 turistas desembarcaron en la ciudad tras un breve retraso por la niebla

Es como si toda la población de Baiona (alrededor de 12.000 habitantes) se hubiese trasladado de golpe a la ciudad de A Coruña. Tres cruceros colocaron ayer casi a la misma hora la escalerilla de descenso a la urbe, que vio crecer durante unas horas su propia población en un 5 %. A Coruña vivió de este modo una jornada histórica con la coincidencia de la escala de tres grandes cruceros: el Britannia (procedente de Gijón y con rumbo a St. Peter Port, en el Reino Unido), el Costa Favolosa (que zarpó de De Le Havre y se dirige a Vigo) y el Costa Mediterránea (que partió también de De Le Havre y navega hacia Leixões).

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