La plantilla guarda el hotel Atlántico para evitar que saquen el mobiliario

Hoy se aprobará el relevo de la concesión y el personal sigue con dudas sobre su futuro. Participa en nuestra encuesta: ¿Apruebas la gestión del gobierno local en el relevo de la concesión del hotel Atlántico?


a Coruña / La Voz

El hotel Atlántico, uno de los buques insignia del turismo de A Coruña, se quedó ayer, en pleno mes de agosto, vacío. Los últimos clientes que habían reservado con NH abandonaron las instalaciones por la mañana. Poco después los contenedores frente al inmueble se llenaron de escobas, perchas y otros útiles. NH estaba haciendo las maletas. La empresa ha gestionado las instalaciones durante años gracias a un contrato con la concesionaria, la empresa Parisiana, que también está haciendo las maletas; porque hoy a medianoche el contrato pasará a Galena Hoteles, del grupo Hotusa, que ostentará la concesión durante 20 años.

El alcalde, Xulio Ferreiro, acusó hace unas semanas a la prensa y la oposición de causar dudas en la plantilla. Pero ayer en el hotel solo se quedaron los empleados, que hicieron turnos de guardia toda la tarde y toda la noche. Los trabajadores, que temen desde hace meses por su futuro laboral, custodiaban el edificio. Trataban de impedir que la concesionaria saliente, Parisiana, hiciese lo que el gobierno local y los pliegos le ordenan: sacar el mobiliario, que es de su propiedad.

Esa mudanza obligaría a parar el hotel durante semanas, y la plantilla teme que ese frenazo repercutiese en sus empleos.

Tras marcharse los clientes, los contenedores se llenaron de perchas, escobas y otros útiles del hotel
Tras marcharse los clientes, los contenedores se llenaron de perchas, escobas y otros útiles del hotel

El gobierno local no incluyó en los pliegos del concurso un período de transición entre concesionarias, de forma que las empresas tendrían que perder semanas de facturación en pleno verano mientras metían y sacaban muebles. La situación sería muy gravosa para Hotusa, que mañana mismo tendrá que empezar a pagar el canon de 1,5 millones al que se ha comprometido con el Ayuntamiento mientras mantiene a 41 trabajadores.

La falta de ese plazo de transición es una de las «chapuzas» que las firmas implicadas, los trabajadores y algunos funcionarios achacan al concurso municipal.

El gobierno local dijo la semana pasada que la negociación sobre el mobiliario es un «negocio privado» entre empresas. Pero el Ayuntamiento ha convocado varias reuniones sobre el asunto.

Las últimas se produjeron ayer mismo. Según el ejecutivo local, «o concelleiro de Emprego, Alberto Lema, se reuniu ao longo do día con todas as partes co fin de mediar entre elas e facilitar que se chegase a un acordo que propiciase a continuidade da actividade económica e o mantemento dos postos de traballo».

En ellas, los responsables de Parisiana solicitaron algo más de tiempo para sacar los muebles. Lo mismo hicieron el pasado viernes. El gobierno local se negó en todas las ocasiones, al tiempo que exigió que se vaciase el edificio -esta vez en menos de 24 horas- y advertía con posibles sanciones a la empresa.

Esos movimientos influyeron en el supuesto «negocio privado» entre empresas, y a lo largo del día Parisiana fue bajando el posible alquiler del mobiliario a la nueva gestora y el último precio eran 100.000 euros por un año.

Los responsables de la concesionaria saliente, que aseguran haber sido objeto de presiones durante semanas para que rebajen el precio, se quedaron sin tiempo para sacar los muebles al negarse el gobierno local a mover el plazo, y rechazar NH darles las llaves antes de las 12 de hoy.

A pesar de ello, al cierre de esta edición no se había alcanzado un acuerdo, y no está descartado que el tema acabe en el Juzgado.

La otra «chapuza», que han denunciado la plantilla, afecta a su futuro. Los pliegos obligan a la adjudicataria a mantener 41 puestos de trabajo, pero no necesariamente a los empleados actuales ni en las mismas condiciones. Los representantes de los operarios no fueron invitados a las reuniones con el gobierno local, al que acusan de excluirles del proceso y de llevar meses contándoles «milongas y más milongas».

BNG, PSOE y PP critican la inacción, las prisas y el caos en las gestiones del gobierno local

El BNG condenó ayer la «bochornosa e indignante inacción» del gobierno local. Denunció que por la mañana «as empresas distribuidoras estanse a levar toda a maquinaria, frigoríficos, cafeteiras, o enxoval... NH esta facendo o propio coas súas pertenzas, mesmo co almacén de alimentos». Mientras tanto, los empleados del hotel «non teñen garantido o seu posto alén de mañá», y apenas 24 horas antes del cambio de concesión, la plantilla «non ten ningunha información do proceso», una circunstancia que el Bloque, que anunció que exigirá «responsabilidades», considera «inadmisible».

El portavoz del PSOE, José Manuel García, criticó las «prisas» del gobierno local por hacer el relevo en «pleno mes de agosto» y sin plazos para que «se haga con sentidiño lo que toca hacer». Además, lamentó la «falta de ideas» del gobierno municipal para potenciar los usos del hotel.

El PP acusó al gobierno de la Marea de haber organizado «un caos» en el hotel, y haber dejado «tirados a los trabajadores» con un concurso público que «solo valoraba la oferta económica».

El ejecutivo local defendió que en los pliegos de 1968 se decía que el inmueble debía devolverse «libre de enseres», por lo que Parisiana «é coñecedora dende hai décadas dos prazos de tempo dos que dispoñía». Además, señaló que el nuevo contrato -firmado el pasado día 13- no marca una fecha para comenzar la actividad, «decisión que lle corresponde á arrendataria», pero sí que desde su inicio, mañana, debe «contar con 41 traballadores e aboar o pagamento das súas obrigas económicas co Concello».

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
17 votos
Comentarios

La plantilla guarda el hotel Atlántico para evitar que saquen el mobiliario