Los mir en el Chuac, día a día

A. Presedo / a. a. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

Alina Espiño

El Hospital Universitario A Coruña cuenta con 322 residentes

16 ago 2018 . Actualizado a las 10:32 h.

Nadie dijo que ser médico fuese tarea fácil. «Tu primera prueba al llegar al hospital como residente son las guardias», explica Alejandro Fernández, médico interno de segundo año en Cirugía Plástica. «Los dos primeros meses, para no empezar de golpe, tienes a un residente de segundo tutorizándote», añade. Lo normal es que estos facultativos en formación para especializarse hagan entre 5 y 7 guardias al mes. «Entramos a las 3 de la tarde y salimos a las 8 de la mañana del día siguiente. Todo esto habiendo trabajado de 8 a 3 esa mañana», comenta Uxía Fernández, residente de tercero en Medicina de Familia. No se queja de ellas. De hecho, reconoce que las urgencias es uno de los puntos fuertes del Chuac porque «es un centro con un volumen asistencial muy grande. Al final aprendes a base de ver a muchos pacientes».

Para formarse, hacen rotaciones por los distintos servicios del hospital. «Yo he pasado por la Unidad de Mama, Dermatología, Cirugía Maxilofacial, la Unidad de Cuidados Intensivos, Traumatología y Otorrinolaringología», comenta Alejandro.

Pero no todo se queda en los pasillos del hospital, sino que la residencia va más allá de la medicina. «Hay que aprovechar los compañeros que tienes y todo lo que te ofrece la ciudad porque es una profesión que te agota física y mentalmente. Creo que todos los médicos tenemos que saber de medicina y no medicina para poder ser buenos médicos y entender los problemas de la gente», concluye Uxía.