Motivos operacionales

.

Todos los coruñeses que hemos sufrido alguna cancelación de un vuelo de la compañía Vueling -y ya somos legión- conocemos muy bien la zozobra que causa verse colgado en un aeropuerto sin poder regresar a casa, sin poder acudir a una importante cita de trabajo, sin alternativas para llegar puntualmente a un compromiso… Le tocó sufrirla, por ejemplo, a Abel Rodríguez, uno de los afectados por la supresión el miércoles de los vuelos Barcelona-A Coruña y A Coruña-Barcelona, que contó en La Voz de Galicia cómo se vio a las once y media de la noche empantanado en Alvedro con tres niños menores de cinco años y sin una solución clara para su problema. Al final los alojaron en un hotel de Santiago. Su familia viajó al día siguiente, repartidos sus miembros en dos aviones.

Vueling se lleva cada año 1,3 millones de euros del bolsillo de los contribuyentes coruñeses, en virtud de un convenio con el Ayuntamiento al que la aerolínea responde con 38 vuelos cancelados este año, de los que 28 son de la línea con Barcelona. Bien se jactaron en su momento compañía aérea y gobierno local de haber aumentado el servicio con la Ciudad Condal (a costa de prescindir del de Bilbao), pero a la luz de estos datos la pregunta que nos hacemos numerosos coruñeses es de qué sirve incrementar el número de vuelos si no hay la menor garantía de que los aviones vayan a despegar o a aterrizar en A Coruña.

Por supuesto que es estupendo tener más frecuencias con Barcelona, pero nadie en su sano juicio puede planificar algo importante si ello depende de Vueling. El empresario tendrá que viajar el día anterior si no quiere arriesgarse a perder un negocio y el turista deberá hacer lo mismo para asegurarse un enlace con otro avión, pues el riesgo resulta evidente. Por cierto, que las inevitables noches de hotel en destino habría que sumárselas al coste de la subvención.

Al final es una cuestión de confianza, que es la base del éxito de cualquier empresa. Muchos aquí la han perdido, y nuestro gobierno local debería plantearse si debe mantenerla en aras de un proyecto serio para Alvedro, anterior incluso a cualquier plan director (tan en boga estos días), pues lo primero que debe tener un aeropuerto es aviones que despeguen y aterricen con puntualidad.

Además, creo que los coruñeses que pagamos cada año ese millón largo de euros merecemos algo más que los habituales eufemismos con que la compañía nos despacha cuando pedimos explicaciones por las cancelaciones. «Motivos operacionales», esgrimieron esta vez. Y digo yo que una compañía que se dedica a operar con aviones y tiene problemas operacionales...

Autor Alfonso Andrade coruñesas

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Motivos operacionales