Julio César regresa a Brigantium

Un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo analiza hoy y mañana la importancia de la arqueología submarina a lo largo de la costa atlántica

c. a.
a coruña / la voz

Arranca el curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en A Coruña, bajo el título El Océano Atlántico: un escenario para la historia. Esta formación académica contará con Manuel Martín Bueno, catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza; con Miguel San Claudio, de Archeonauta; y con Víctor Alonso, catedrático de Historia Antigua, entre otros.

Sobre las ponencias, que tendrán lugar entre hoy y mañana, habrá un amplio abanico de exposiciones relacionadas con la arqueología subacuática. Una de las que se presentan más atractivas es la de Víctor Alonso La expedición naval de Julio César a Brigantium (61 a. C). En palabras del propio Alonso, el impacto que tuvo dicha expedición en A Coruña «no lo sabemos con exactitud», aunque «sí nos consta que los brigantinos quedaron sobrecogidos por el tamaño de la flota gaditana comandada por César y se rindieron sin mayor resistencia», añade. En este sentido, Alonso comenta que los motivos por los cuáles Julio César hizo esta ruta en persona tienen que ver «con el oro galaico, por la gloria del descubrimiento y por el sometimiento de nuevos pueblos», aunque personalmente también valora la posibilidad de que tenga algo que ver con «el deseo de emular a Alejandro Magno», pues «Alejandro los tenía fascinados, se pirraban por compararse con él», sentencia.

Por otro lado, Manuel Martín Bueno, que está al frente de la dirección del curso, aclara que este es el primer curso de arqueología subacuática en A Coruña y apunta que, en la historia de las expediciones subacuáticas en la zona, la primera «fue en 1987, en Finisterre, y fue una excavación subacuática que dirigí yo mismo y que marcó un hito, porque era la primera vez que se hacía una excavación oficial», rememora. No obstante, Martín Bueno también valora la implicación a grandes rasgos con respecto al patrimonio submarino y dice que «España es un país con millones de kilómetros de costa, y especialmente Galicia, y sin embargo también es un país que siempre ha vivido muy de espaldas al mar, hasta hace relativamente poco tiempo», a lo que añade que «el tema del patrimonio ha sido especialmente el gran olvidado».

Asimismo, desde la organización del curso se resalta la importancia que supone el hecho de poder «incrementar la producción científica relacionada con la fachada atlántica».

Miguel San Claudio: «Los restos arqueológicos del mar se están yendo a Vigo, aquí no hay instalaciones»

El coruñés Miguel San Claudio tiene más de 20 años de experiencia en investigación del patrimonio submarino y sacó recientemente el Doctorado en Ciencias de la Antigüedad. Estos días aparca su trabajo en Archeonauta para participar en el curso sobre arqueología subacuática de la Universidad Internacional Ménendez Pelayo (UIMP) en A Coruña. San Claudio confiesa que, respecto a su profesión, «a veces pienso que no me podría dedicar a otra cosa», pues lo lleva consigo desde su infancia.

-¿Qué nos puede adelantar sobre su ponencia en el curso?

-Desde un punto de vista cultural e histórico parece que el mar siempre ha estado soslayado desde el discurso histórico de la ciudad. Hemos querido darle valor al mar, ponerlo en el foco y reivindicar la faceta marítima.

-¿Tiene algún trabajo relacionado con la arqueología subacuática en la actualidad en A Coruña?

-Actualmente no, pero sí hemos desarrollado algunos y tenemos unos muy interesantes yacimientos arqueológicos localizados.

-¿Como cuáles?

-Tenemos interés en estudiar algunos pecios que podrían estar relacionados con la que todo el mundo conoce como la Armada Invencible. Hemos localizado un par de lugares donde es posible que haya alguno de estos pecios.

-¿Qué le gustaría descubrir en la costa gallega?

-Estaría muy bien localizar los restos del puerto romano de A Coruña, por ejemplo.

-¿Hubo mucha tradición de corsarios y piratas aquí?

-Sí. Frente a esta zona ha pasado parte de la navegación mundial y si querían atacar el tráfico mercante este era un muy buen lugar. A Coruña fue base de corsarios mucho tiempo, y no solo de españoles, también de nuestros aliados. Hubo corsarios norteamericanos actuando desde aquí durante la Guerra de la Independencia de Norteamérica, atacando el tráfico mercante inglés. También franceses que atacaban ese mismo tráfico. Sí ha sido muy importante y muy interesante. Creo recordar que los primeros datos que tenemos de piratas en A Coruña es de 1527.

-¿El curso de la UIMP abre alguna puerta al aumento de estudio en la materia?

-La esperanza que nos da es decir que no todo el mundo se olvida de la importancia que tiene la historia marítima y naval, y el patrimonio cultural subacuático que tiene para esta ciudad. Es un aspecto determinante para A Coruña. Hay que ver el mar como una fuente de oportunidades, que no pensemos solamente que sirve para sacar pescado.

-¿Qué hace falta para que haya una mayor actividad aquí?

-Una dirección profesional en la gestión del patrimonio subacuático. Hasta ahora está gestionado por funcionarios y políticos que no son especialistas en el campo. Eso es lo que lo está lastrando, no solo en Galicia, sino también en España.

-¿Quiere añadir alguna cosa más?

-Que quizás lo que hiciera falta en A Coruña sería algo relacionado con el mar, un museo para este tipo de cosas. Lamentablemente, los restos arqueológicos procedentes del mar se están yendo todos a Vigo, porque aquí no hay instalaciones ni infraestructuras para recibirlos, y eso también es una pérdida que tenemos en A Coruña.

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