El 092 señala a cuatro okupas y un bombero por los actos violentos de la Comandancia

Consideran a Roberto Rivas, que en el 2014 se negó a participar en el desahucio de Aurelia Rey, uno de los «instigadores y cabecilla» de las protestas que dejaron a dos agentes heridos


A Coruña / La Voz

El trabajo de la Policía Local de A Coruña permitió la identificación de cuatro de los okupas que trataron de asaltar la Comandancia, una vez recuperada por los agentes, y que dejaron a dos policías heridos. Tras el ataque, uno de los policías fue trasladado a un hospital con una brecha en la cabeza que necesitó cuatro grapas. El 092 aportó un informe con fotografías de cuatro personas y un relato de lo acontecido aquel día que puso en manos de la Policía Nacional para cursar las correspondientes denuncias. En sus diligencias, los municipales identifican al bombero Roberto Rivas. «Es parecer de los agentes comparecientes que uno de los principales instigadores y cabecillas» es Rivas, que se hizo conocido por su negativa a participar en el desahucio de Aurelia Rey en el 2014.

Comprobaciones

Nombre y apellidos. El Ayuntamiento aseguró el miércoles, tras la detención de dos personas, que en las diligencias de sus policías «non identifican a persoa ningunha». No obstante, esas diligencias citan con nombre, apellidos y DNI al bombero Rivas, quien «inducía y alentaba la violencia de los otros manifestantes», según el informe del 092. En comparecencia ante la Policía Nacional, un agente municipal que el día del desalojo de la Comandancia acudió al lugar de paisano indicó que se le acercó Rivas al verlo y le dijo «como te metas entre los manifestantes les digo uno a uno lo que eres, que eres madero». El agente optó por retirarse después de que le reiterara «la misma amenaza». De los otros cuatro no aportan datos, pero sí fotos que permitieron su identificación por la Nacional.

  

En prisión

Fraga pide la libertad para el detenido. Ayer la edila responsable de seguridad, Rocío Fraga consideró «totalmente desproporcionado» que se acuse a los detenidos de la Comandancia de sedición. Una persona sigue por esos hechos en prisión provisional. «Desexo particularmente que sexa posto en liberdade», dijo, y apuntó, en alusión a la manifestación convocada para mañana por los okupas, que «é lóxico que queiran amosar o seu desacordo».

  

Agentes heridos

Patadas, palos y escupitajos. Los agentes de la Local enviados en escaso número y sin equipo antidisturbios fueron agredidos en la puerta de la Comandancia, cuando unas sesenta personas trataron de entrar. Los agentes fueron «objeto de insultos, escupitajos» y recibieron golpes con «palos de pancartas», mostrando uno de los okupas «particular violencia y agresividad». También habrían recibido patadas, pisotones y amenazas. «Te conozco de verte, te voy a ir por la espalda y te voy a matar», le dijo uno a un agente. En esas circunstancias, yendo varios atacantes con la cara tapada, fueron necesarios varios días para identificarlos. Ya hay al menos tres que han pasado por los juzgados. Desde el gobierno local, que envió al 092 a recuperar la Comandancia y organizó en solitario la operación, indicaron el miércoles que desean que la acción judicial «sexa proporcionada, acorde cos feitos probados, e non sirva para criminalizar innecesariamente a disidencia política, o dereito de reunión ou manifestación, ou a liberdade de expresión». La Marea asegura que ellos no piden condenas.

  

Defensa

Porras y espray. Tras lo sucedido el día 23 el gobierno local argumentó que habría que demostrar que los agentes del 092 -los suyos- había utilizado porras para golpear a manifestantes. También ponían en duda que se emplease gas pimienta contra esas personas, aduciendo que tales cosas habría que demostrarlas y culpando de ejercer la violencia tan solo a la Policía Nacional, que cargó por la tarde cuando los manifestantes avanzaron de nuevo hacia el edificio. Ese día la Nacional detuvo a una persona y también hubo lesionados, entre ellos uno de sus agentes. La versión de los municipales difiere de la sus responsables políticos: «Los agentes responden siguiendo operativa de intervención policial, debiendo utilizar la fuerza mínima imprescindible a su alcance por medio de sus defensas y espráis de autodefensa reglamentarios», dice el informe. Según la concejala con la porra solo le habían dado «a un pau».

  

Responsabilidades

Subdelegación del Gobierno. Desde María Pita echaron la culpa de la violencia ese día a la Subdelegación del Gobierno, que no había sido informada previamente del operativo. Según el gobierno local, sería el subdelegado quien ordenó que no hubiese efectivos por la mañana -por lo que los okupas trataron de entrar- y quien ordenó que sí los hubiera por la tarde y cargaran. La Policía Local relata otra cosa. El Ayuntamiento solo envió a once agentes que, ante la gravedad de los hechos de las 13.30 horas, «tuvieron que solicitar el apoyo de efectivos de otras unidades de la Policía Local y de la Policía Nacional, los cuales, y en conjunto, una vez en el lugar controlaron la situación».

  

Críticas

Indignación policial. Los sindicatos policiales ya habían criticado al gobierno local por sus explicaciones. Ayer la Asociación Profesional de Policía Local de A Coruña volvía a hacerlo después de que el gobierno local hubiera asegurado que el 092 no había denunciado a nadie. «Que a estas alturas se discuta si los informes policiales son denuncias o que se prefiera esquivar ese término desde posiciones políticas resulta absurdo y lamentable», dicen, mostrando su apoyo a todos los agentes que participaron.

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