María Pita cerró el 2017 sin apenas licencias de primera ocupación

Urbanismo ingresó 19.500 euros, 80 veces menos que hace una década

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A Coruña / la voz

Pese a la recuperación económica, A Coruña no levanta cabeza en el sector inmobiliario desde que empezó la crisis, con números que siguen siendo especialmente bajos y que evidencian que la construcción en la ciudad todavía no se mueve. El principal indicador proviene de los ingresos por licencias de primera ocupación. Son las tasas que hay que pagar cuando se acaba una vivienda y los propietarios quieren acceder a ella. Por ese concepto se percibieron 19.469 euros en el 2017 según la liquidación de las cuentas presentada por el propio gobierno local. En el 2006, antes de la crisis, la facturación en ese ámbito rondó los 1,6 millones de euros, es decir, 80 veces más.

La desproporción es algo menos abultada en las licencias de apertura, las que se conceden a los negocios para abrir sus puertas e iniciar la actividad. En total, 100.505 euros, seis veces menos que hace una década.

Por su parte, las licencias urbanísticas siguen siendo una fuente de ingresos residual para el Ayuntamiento. La concesión de esos permisos permitió al consistorio facturar 807.304 euros en el 2017, una cifra que se sitúa muy lejos de la de los años anteriores a la crisis y que supone aproximadamente lo mismo que se obtiene por la tasa de cementerios (790.000 euros). Las multas, por ejemplo, suponen nueve veces más y solo la célebre cámara de control de tráfico de la Marina supera con creces esa cifra.

El dinero obtenido por licencias subió con respecto al pasado ejercicio, cuando se tocó fondo, y es también ligeramente superior a los recursos facturados por idéntico motivo en años anteriores. En el 2006, por comparar con los años previos al estallido, el consistorio metía en caja más de 3,8 millones por ese impuesto, cinco veces más que ahora.

En total, entre todos los permisos gestionados desde el área de Urbanismo (licencias de obra, ICIO, apertura y primera ocupación), María Pita obtuvo 3.590.151 euros el año pasado. En el año 2006 la facturación por esos mismos motivos fue de 17.594.866 euros.

La concesión de licencias ha sido durante todo el mandato motivo de polémica entre el gobierno local y la oposición, que acusa a los de Ferreiro de nula gestión y de tener la ciudad paralizada. La Marea siempre defendió que sus cifras de concesión de licencia eran totalmente normales y defendió la gestión del departamento de urbanismo. A las críticas por la lentitud en la concesión de permisos el gobierno local argumenta que ahora los expedientes se resuelven con garantías cuando antes había muchos judicializados.

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