Vuelta a empezar con el plan del puerto

El cambio de Gobierno deja en el aire el acuerdo Xunta-Fomento sobre la fachada marítima

.

A Coruña / La Voz

El futuro de los muelles que vayan quedando sin uso en el puerto vuelve a estar en el minuto cero de las negociaciones. Puertos del Estado tendrá nueva jefatura, designada por el ministro de Fomento, que también será nuevo y que nombrará el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Ese baile en Madrid se traducirá, con toda seguridad, en el hecho de que el convenio suscrito entre Xunta y Fomento en abril de este año quedará sin cerrar. El día 18 de ese mes Feijoo y el entonces ministro firmaban un protocolo para blindar el uso público de Batería, Calvo Sotelo y La Solana. Estaba pendiente concretar aquel acuerdo en un convenio, algo que hora parece alejarse.

Urgencia

Las cuentas del Puerto. La venta de los muelles interiores no es asunto nuevo. Se pactó en el 2004, con sendos convenios firmados por ministros populares y socialistas, a instancias del Ayuntamiento de A Coruña, que buscaba extender la ciudad hacia el mar con el traslado de la actividad portuaria a Langosteira. Eso sí, lo haría vendiendo la mayor parte del suelo, operación con la que se sufragaría una parte de la obra del puerto exterior. Langosteira está ahí y los acuerdos del 2004 también, lo que no está en ninguna parte son los 250 millones de euros que se iban a obtener con la operación. Lo que cambia es que ahora la Autoridad Portuaria, que suscribió la deuda por esa obra, necesita obtener liquidez para evitar los números rojos. Con 27 millones de facturación anual y 330 millones de préstamos carece de recursos para pagar ese crédito. Antes de que acabe el 2020 necesitaría obtener 30 millones. Veinte los iba a poner la Xunta y 10 saldrían de la venta del Finisterre.

  

Financiación

¿De dónde saldrán los millones? La pregunta sigue siendo la de siempre. ¿De dónde saldrán los 250 millones para saldar la deuda por una obra ya hecha? El Ayuntamiento quiere que esos muelles le sean cedidos de modo gratuito para uso exclusivamente público, pero el gobierno local no aclara cómo hacer frente a unos pagos comprometidos en el 2004. En esencia, venía a pedir que la factura de aquel pacto la abone el Estado. El PSOE local quería también ahora -no en el 2004- la entrega de ese suelo. Está por ver si el nuevo Gobierno asume ese pago. De los 330 millones de deuda, 200 están avalados por Puertos del Estado, es decir, por Fomento.

  

El tren a Langosteira

A la espera. El acuerdo de abril entre Xunta y Fomento también abordaba un asunto crucial para el futuro de Langosteira: la financiación de la conexión ferroviaria al puerto exterior. El plan indicaba que como parte del pacto, en el primer semestre del año próximo se debería concretar la forma de financiación de ese enlace, sin el que Langosteira no estará plenamente operativo. Fomento apuntaba en abril que aportaría 140 millones para esa obra. Eso también queda en suspenso ahora y será el Gobierno de Sánchez el que tendrá que decidir de dónde sale el dinero y cuándo. Sumando los 330 millones de la deuda y los 140 del tren, A Coruña necesita encontrar quién pague 470 millones para cerrar la operación del puerto.

  

Tres colores

Un partido en cada Administración. Hasta ahora el Ayuntamiento -muy crítico con que no se le incluyera en el acuerdo de abril- tenía un único interlocutor político en este asunto: el PP, que gobernaba en Santiago y Madrid. Ahora en la ecuación entra un tercer partido, el PSOE. Así, habrá un color en cada Administración. A esa variedad se le suma la paradoja de que la Autoridad Portuaria está presidida por Enrique Losada, un cargo nombrado por la Xunta (PP), pero que previsiblemente tendrá un jefe directo -el próximo presidente de Puertos del Estado- que será designado por el PSOE. El entendimiento entre todas las partes no parece fácil.

  

¿Y si no hay acuerdo?

La cláusula sexta. El Ayuntamiento puede seguir negándose a la venta de suelo, pero si Fomento no quiere pagar, los afectados -por ejemplo la Autoridad Portuaria- podrían invocar la cláusula sexta del convenio firmado en el 2004, por la cual quien entorpezca la materialización de los acuerdos «se compromete a indemnizar a la Autoridad Portuaria de A Coruña por los daños y perjuicios que se le causen por insuficiencia de flujos financieros». Y con la deuda contraída el impacto no será menor.

  

Un suelo sin contenido

Público sí, para qué no se sabe todavía. El Ayuntamiento quiere que los muelles -unos 500.000 metros cuadrados en total- queden en manos públicas, pero todavía nadie ha dicho qué quiere hacer en ellos. El único paso dado hasta ahora fue el acuerdo de abril Fomento-Xunta para garantizar al menos que Batería y Calvo Sotelo quedaran en manos públicas, pero Feijoo también dijo entonces que el uso a dar a esos muelles habría que definirlo. En San Diego estaban previstas hasta 4.000 viviendas, la mitad de ellas de protección pública, pero el gobierno local no quiere uso residencial de ningún tipo en esa zona. Ayer el Ayuntamiento no quiso hacer ninguna valoración del asunto.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Vuelta a empezar con el plan del puerto