Una segunda vida urbana para los puertos de grandes urbes europeas

Londres, Bilbao y Ámsterdam apostaron por usos mixtos, públicos y privados

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A Coruña / La Voz

A Coruña tiene por delante definir qué hará con los cerca de 500.000 metros cuadrados que en unos años se quedarán sin actividad portuaria. Una parte, de unos 90.000 metros, se la quedará la Xunta para uso público, y públicos seguirán siendo los 25.000 metros de La Solana. Para San Diego, según el convenio del 2004, se reservan cerca de 375.000 metros cuadrados urbanizables. Las Administraciones tienen prioridad para adquirir suelo allí, pero el Ayuntamiento ya indicó que no está dispuesto -tampoco la Diputación-, insistiendo en la cesión gratuita para uso público exclusivo.

La superficie que quedará libre en A Coruña es probablemente un caso único en España, por su extensión, de crecimiento de la ciudad hacia su puerto, cuenta el ingeniero y profesor de la Universidad de Granada Alejandro Grindlay. Sí es habitual que se liberen superficies más pequeñas, como ocurrió en Málaga. «Quedó muy bien, pero después de diez años de discusiones», dice, y apunta que en casos así «es muy difícil encontrar el equilibrio» a la hora de fijar usos. 

Bilbao

Bilbao | Ventas de suelo. La sociedad pública Bilbao Ría 2000 financió la mayoría de las inversiones con ventas de suelo y en el Nervión se permitió uso público, comercial y también residencial.
Bilbao | Ventas de suelo. La sociedad pública Bilbao Ría 2000 financió la mayoría de las inversiones con ventas de suelo y en el Nervión se permitió uso público, comercial y también residencial.

Una nueva ciudad. Allí se creó una entidad pública participada por el Estado, Autoridad Portuaria, el ADIF, Gobierno vasco, Diputación y Ayuntamiento. La financiación de la nueva superficie se logró con la venta de suelo para distintos usos. La cara más visible es el Guggenheim, pero en antiguo suelo portuario se han construido también grandes torres de oficinas y viviendas frente a la ría y un gran centro comercial. Los muelles de Abandoibarra, con casi 350.000 metros cuadrados, son un buen ejemplo de ese cambio.  

Ámsterdam

Ámsterdam | Silodam. Silodam es un laureado ejemplo de uso residencial para muelles sin actividad. En la ciudad también se contruyó un pequeño barrio en los 80, IJ Plein, sobre los terrenos de un antiguo astillero.
Ámsterdam | Silodam. Silodam es un laureado ejemplo de uso residencial para muelles sin actividad. En la ciudad también se contruyó un pequeño barrio en los 80, IJ Plein, sobre los terrenos de un antiguo astillero.

IJ Plein y Silodam. La ciudad tiene una estrecha relación con el mar y su litoral ha ido cambiando de usos. En los años 80 Koolhaas diseñó sobre el suelo de unos antiguos astilleros en desuso un nuevo barrio de la ciudad, donde primaba el uso residencial. Se trata de la zona conocida como IJ Plein. Otro muelle industrial en la ciudad se convirtió, en el arranque del actual siglo, en una zona de viviendas y servicios. El laureado diseño arquitectónico del Silodam corrió a cargo del estudio MVRDV. Allí no solo se aprovechó el entorno de los muelles sino que se construyó un edificio de 157 viviendas pilotado directamente sobre el agua, con un diseño singular que cambió radicalmente la estética portuaria.  

Londres

Londres | Más de 24.000 viviendas. La transformación de los Docklands duró 17 años y se hizo con financiación privada, se construyeron más de 24.000 viviendas, edificios públicos y docenas de torres de oficinas.
Londres | Más de 24.000 viviendas. La transformación de los Docklands duró 17 años y se hizo con financiación privada, se construyeron más de 24.000 viviendas, edificios públicos y docenas de torres de oficinas.

Docklands. Entre 1981 y 1998 se llevó a cabo en Londres una de las mayores renovaciones urbanas del mundo a costa de una zona portuaria. En los 22 kilómetros cuadrados de los Docklands se levantó una nueva ciudad. Al lado del agua, se construyeron docenas de torres de oficinas, edificios públicos, paseos, puentes y parques. También viviendas, algo más de 24.000. El sistema de financiación fue casi en su totalidad privado, limitándose la parte pública a la ordenación del territorio. Lo que había sido una zona deprimida de la ciudad se convirtió en una de las más demandadas y en la que se preservaron, muchas veces, las estructuras de los antiguos muelles. 

Couceiro cree que hay que cambiar el plan del 2004 sin anular las ventas

El presidente de la Cámara, Antonio Couceiro, presentó ayer los resultados del ente, con superávit, y anunció y que se presentará a la reelección. Couceiro fue presidente del Puerto cuando se diseñó Langosteira.

Recordó que él ostentaba la presidencia de la Autoridad Portuaria cuando se presentó el proyecto constructivo y el estudio de impacto ambiental, y señaló que en aquel momento «la envergadura de la infraestructura y la inversión» aconsejó buscar financiación alternativa, y así se plasmó años más tarde en un convenio, «a muy largo plazo», que habría que adaptar. «La situación va cambiando, evidentemente, las necesidades de la ciudad y las empresas, también, y tiene toda la lógica adaptar esos acuerdos a las nuevas demandas, sobre todo desde el ámbito urbanístico», razonó Antonio Couceiro, que consideró «ineludible» que «esos terrenos [los muelles de San Diego] tienen que seguir siendo una fuente de financiación» del puerto exterior.

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