El consistorio justificó multas de la cámara de la Marina citando artículos derogados

Las notificaciones tardan meses en llegar a los infractores

.

A Coruña / La Voz

Las multas que ponen las cámaras de la Marina se basan en un articulado que no es de aplicación en su caso. Ese hecho lo denunciaron los socialistas, que consideran que las sanciones han sido impuestas sin atenerse a la legalidad y que por ello pueden ser recurribles y anulables. Hace unos días anunciaron que asesorarían a quien hubiese recibido multas de esos dispositivos y ya llevan 25 recogidas.

Muchos conductores critican no tanto el hecho de haber sido sancionados, sino los tiempos que tardaron en recibir la notificación, lo que en algunos casos ha permitido que algunos repitieran la misma infracción ignorando que estaban haciendo algo mal, teniendo que pagar más de una. Uno de los casos más llamativos es el de un hombre, con tarjeta de residente, al que le fueron impuestas 21 sanciones, por las que pagó 1.050 euros que ya no podrá recuperar.

 

Dos fotos por un error

Una mujer, vecina de A Coruña, mostraba ayer su indignación con el sistema de control habilitado por el gobierno local. Fue en coche hasta el Abente y Lago y, sin conocer todavía los cambios en la circulación en esa zona -porque no había pasado en coche por allí en mucho tiempo- enfiló hacia el Finisterre, por el paseo de la Dársena, buscando el túnel. «Al llegar a la altura del hotel me di cuenta del error y di la vuelta», cuenta. Eso ocurrió a principios del pasado mes de junio y se olvidó del asunto. Hasta que a finales de agosto, casi tres meses más tarde, le llegó a casa la multa. El problema es que durante ese tiempo volvió a cometer el mismo error, por lo que fue nuevamente multada.

En el documento que le llegó a casa se cita el artículo 66 como argumento para sancionarla, que no sería de aplicación en el caso, pero es que cuando fue a reclamar a las dependencias municipales le dieron un documento en el que la misma multa se justificaba por el artículo 61, cuenta mostrando el papel, un artículo que lleva más de dos años derogado.

El error en el articulado proviene de una ordenanza del año 2007. En lugar de subsanarlo, el gobierno local lo que hizo fue aplicar esa norma a las cámaras de la Marina. Fuentes socialistas indican que lo lógico sería elaborar una ordenanza para las zonas de tráfico restringido, que no existe.

El volumen de multas se multiplicó con las cámaras de la Marina. Las dos que hay pusieron en nueve meses 34.000 sanciones, más que toda la Policía Local junta. La recaudación de esas máquinas supera el millón y medio de euros, cifra que puede ser mayor si los sancionados no recurren al pronto pago.

El concejal de Mobilidade, Daniel Díaz Grandío, indicó esta semana que el hecho real es que las infracciones existen y que se puede multar, y culpó al PSOE de la situación por la normativa elaborada hace once años. Considera que no hay que devolver ninguna cantidad y critica que el partido ofrezca ayuda a personas que infringieron las normas de circulación.

Desde el gobierno local indicaron también recientemente que los tiempos de comunicación de las multas habían cambiado para que llegaran antes a los infractores. Con todo, todavía hay sancionados, como el caso anterior de la vecina de A Coruña, que tienen multas actualmente en período de pago por infracciones cometidas a finales de octubre del año pasado. 

Distinto rasero para controlar las zonas peatonales

La misma normativa, que el gobierno local revisará, se utiliza para multar actualmente en la Marina y en el resto de las zonas peatonales de la ciudad. Sin embargo, existe una diferencia sustancial entre la primera y las últimas. La vigilancia en el resto de las vías coruñesas es notablemente más laxa que en el espacio que va desde la Autoridad Portuaria hasta el jardín de San Carlos. En esa línea se impusieron en nueve meses 34.000 multas, a razón de 124 cada día. Sin embargo, en todas las demás calles peatonales de la ciudad se impusieron, por idénticos motivos -circular por un lugar reservado a los peatones- 57 multas durante el último año computado, el 2016.

Es decir, en un solo día las nuevas cámaras instaladas por el gobierno local ponen más sanciones que la Policía Local en todas las calles peatonales de la ciudad durante todo el año. La zona de la Marina representa menos de un 10 % del total de vías peatonales de la urbe, que suman 75. Ese espacio mide 850 metros frente a los 9,4 kilómetros que suman el resto.

Hay calles restringidas en A Coruña donde es difícil ver pasar vehículos estando prohibido su acceso, como la calle Real, pero en otras la presencia de turismos cruzando o estacionados es relativamente habitual, como sucede en la calle Barcelona y su entorno. También es muy frecuente toparse con ellos en Ángel Senra y los hay también en la Gaiteira y en las transversales también restringidas que desembocan en ellas.

En esas vías apenas hay controles policiales de vehículos y en total se pone, a repartir entre las 75 calles, una multa cada seis días. Nada que ver con lo que sucede en la Marina, donde funciona el dispositivo que más multas pone de Galicia.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

El consistorio justificó multas de la cámara de la Marina citando artículos derogados