a coruña / la voz

Es de los colegios públicos de referencia en A Coruña y nutre en exclusiva a uno de los institutos con mejor nivel en selectividad, el IES Monelos. Pero estar en una zona céntrica urbana de una ciudad termini como A Coruña tiene inconvenientes, como contar con una cuarta parte de la plantilla en comisión de servicios (hay nueve docentes que son directores en otros colegios) y tener muchas jubilaciones cada curso. Este septiembre, por ejemplo, llegaron 16 personas nuevas al claustro, y son 31 en total.

El centro pone el acento en aspectos extracurriculares como la oratoria, un asunto que les preocupa sobremanera porque los niños apenan hablan en público. También les preocupa la convivencia, sobre todo la llegada de niños de otras latitudes; por eso han hecho ya varias actividades para conocer otras costumbres, y hasta les han dedicado un carnaval a las culturas del mundo.

Emilio Veiga y Carmen Ramos, director y jefa de estudios, llevan ya varios años al frente de este centro, y en este tiempo han querido profundizar en una de las señas de identidad del colegio: su relación con el entorno. Era algo habitual desde siempre, pero últimamente se ha convertido en el leitmotiv del San Francisco Javier. ¿Ejemplos? El próximo proyecto en el que andan ya trabajando: abrirán el comedor escolar a los abuelos, para que niños y mayores preparen recetas de Semana Santa tradicionales y las disfruten juntos. Con las generaciones mayores tienen una gran relación, y la residencia que Sanitas tiene en Monte Alto se ha convertido en una referencia: «Es que hay muchos profesores jubilados allí -explica Veiga- y alguno que pasó por este centro». Los alumnos van allí a leer con los mayores, y estos vienen a veces a hacer lo propio con los niños. Quieren preparar otra actividad más con la residencia: el club de calceta que tanto éxito ha tenido en quinto. Además, para las Letras Galegas acudirán a la librería del barrio (Azeta) en varias actividades.

Veiga y Ramos creen que la clave del éxito del colegio son la comunicación y la coordinación: «Temos reunións semanais todos os departamentos, que teñen bastante autonomía, e coa orientadora, que é nova no colexio, reunímonos todos os días». 

La biblioteca es el corazón

Como suele ser habitual, la biblioteca es el corazón del centro, el eje vertebrador de la mayor parte de la actividades que se organizan fuera del aula. A partir del proyecto anual, se preparan todas las celebraciones: este año está dedicado a las emociones.

El equipo de biblioteca es uno de los más importantes del colegio y este curso está formado por nueve personas, desde Charo, la coordinadora (que le dedica siete horas a la semana) a Chus o Carmen, que tienen un plan de trabajo de cuatro horas. Ellas se encargan del voluntariado lector o de muchas actividades puntuales. La última ha sido la presentación de un libro de Os Bolechas sobre medio ambiente, que tuvo lugar el viernes en el propio centro. «Aquí no hay dos días iguales», resume Emilio Veiga.

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