10 mitos de la salud que no son lo que parecen

A CORUÑA CIUDAD

La química coruñesa Deborah García Bello desmitifica muchas creencias en un libro titulado «¡Que se van las vitaminas!» y que da sorpresas: la cosmética a veces cumple lo que promete y ni los microondas, ni los plásticos pueden afectar a la calidad de la comida.

18 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Zumo mejor que fruta

Es un placer beber un zumo de frutas cada mañana, pero la química Deborah García Bello deja claro que cuando se exprimen las naranjas o cualquier otra fruta se retira gran parte de su fibra: «Esto hace que lo metabolicemos de forma diferente, tan diferente que el azúcar naturalmente presente en la fruta se convierte, a efectos prácticos, en azúcar libre. Es decir, nuestro organismo no distingue el azúcar de un zumo de naranja del de una bebida de color naranja con azúcar. Esto se ha medido», concluye la autora.

Las vitaminas no se van

Un mito. No hay que beber el jugo recién exprimido: «La vitamina C es hidrosoluble, es decir, se mantiene disuelta en el zumo y no se evapora ni se estropea, ni siquiera varias horas después. De hecho, la vitamina C se utiliza como aditivo alimentario bajo el nombre de E-300. Por sus propiedades antioxidantes se añade a los alimentos procesados como conservante, así que es una sustancia muy estable, que sirve para mantener las propiedades nutricionales de otros alimentos más tiempo».

El microondas sí se pierden propiedades

La vitamina C se pierde cuando se calientan los alimentos y las naranjas no son el alimento más rico a pesar de que siempre se ponen como ejemplo. «Mientras una pieza de este cítrico aporta setenta miligramos de vitamina C, un puñado de fresas contiene 85; un mango, 122; media taza de pimientos chile, 108; un pimiento rojo, 190». Por si fuera poco el exceso de vitamina C no es inocuo, ya que se elimina por el riñón y se puede llegar a generar cálculos en este órgano.