Moncho Amigo: «Hay quien va a Punta Herminia a coger trocitos de la 'Caracola'»

El artista dice que la pieza «aguantó casi 25 años porque aerodinámicamente me salió bien, fue un acierto inconsciente»

MONCHO AMIGO ESCULTOR DE LA CARACOLA DE PUNTA HERMINIA EN LA ZONA DE LA TORRE DE HERCULES, EN SU CASA CON EL MOLDE CON EL CONSTRUYO LA CARACOLA
MONCHO AMIGO ESCULTOR DE LA CARACOLA DE PUNTA HERMINIA EN LA ZONA DE LA TORRE DE HERCULES, EN SU CASA CON EL MOLDE CON EL CONSTRUYO LA CARACOLA

A Coruña / La Voz

Aunque su nombre completo es Ramón Manuel Amigo González, para todos es el escultor Moncho Amigo (A Coruña, 1952). Desde que el temporal reventó la escultura que en 1994 había instalado en Punta Herminia «todos los días me están llamando para decir que hay gente que va allí para coger trocitos de la Caracola». Una dura pérdida familiar ha hecho que desde hace un tiempo este artista se prodigue poco en sus salidas; a ello se unió una inoportuna gripe precisamente en los días en los que rompió la escultura y fue necesario que el Ayuntamiento la retirara por seguridad. Moncho Amigo comenta, con una sonrisa, que «a La Voz de Galicia le estoy muy agradecido porque siempre que hay temporales una de las referencias que suele salir en las fotos es la Caracola y así me iba enterando de que allí seguía sin problemas.

-¿Cuál fue la causa principal para que rompiera?

-Estaba muy mal porque son casi 25 años en Punta Herminia, con la paliza del salitre y del viento que enseguida se pone en los 100 kilómetros por hora... ¡Ya bastante aguantó! Lo que falló ahí fue el material, el acero corten que tenía en aquel momento era una novedad y por eso se puso. Pero el mar es inconmensurable y ahora rompió por la parte más débil.

-¿Está bien diseñada?

-Aerodinámicamente me salió bien. Fue más un acierto inconsciente que una preparación técnica. Sé de aerodinámica y me gusta jugar con los vientos, si aguantó todo este tiempo fue precisamente por la aerodinámica. Allí el viento más duro es el del noroeste que le daba de espaldas y al ser una figura curva lo esquiva: el viento llega, abre en la escultura, luego cierra y se marcha. Me gusta experimentar con esto y tengo dos o tres piezas en la finca que no se mueven.

-¿Vio cómo estaba la «Caracola»?

-La tienen en los talleres municipales y está muy mal. Me dio pena verla así porque es una escultura que me dio muchas satisfacciones. Quedó como papel de fumar. El acero sangró...

-¿Qué significa eso?

-Soltar óxido. El acero corten se va oxidando y luego soltando ese óxido.

-¿Qué espesor tenía el acero cuando se instaló?

-Dos centímetros y medio, pero la nueva tendrá más.

-¿Cuánto?

-Eso depende de la empresa que la haga, lo que puedan curvar las máquinas. Además, le pondremos un refuerzo en la punta, por dentro, porque ahí es donde más le afecta la resaca del agua, donde más le pega el mar.

-¿Cómo va el proceso?

-Pues es como cuando se cae una señal de tráfico, que el Ayuntamiento tramita su reposición. Esto es igual. Espero que para el verano esté instalada, pero tampoco hay que tener prisa.

-¿Hay gente que la echa de menos?

-Sí, bastante gente de Monte Alto que me pregunta cuándo se va a poner la nueva; allí, en el barrio, la consideran como si fuera suya y ahora les falta algo, claro. También la gente del mar. Los que van al Gran Sol me dicen que a ver cómo van hacer para entrar en A Coruña. Algunos hasta se despedían de ella al salir. Los marineros le tienen mucho cariño.

-¿Se ve muy distinta desde el mar?

-Totalmente diferente. Cuando vienes navegando desde el sur, que yo lo he hecho algunas veces, lo primero que te encuentras es el monte San Pedro, luego la Torre y ahí ya ves la Caracola.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

Moncho Amigo: «Hay quien va a Punta Herminia a coger trocitos de la 'Caracola'»