Las nuevas rotondas vienen con trampa

B. Capelán / E. E. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

CESAR QUIAN

La mala señalización y la norma que imposibilita cambiar de carril condicionan el tráfico

16 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La escasa o deficiente señalización y los diseños mal resueltos han hecho que en la ciudad existan muchos puntos conflictivos para el tráfico, un mal que se concentra, sobre todo, en las rotondas. El pavo real, As Ánimas, Casablanca y el cruce de la ronda de Outeiro con la avenida de Finisterre son algunos de esos puntos calientes en los que se suelen cometer errores. Ayer mismo una furgoneta y un bus colisionaban en el pavo real por un cambio de carril.

Habitualmente un conductor llama rotonda a cualquier intersección circular. Sin embargo, hay una distinción que permite poner el foco sobre un tipo de rotondas cada vez más predominante en A Coruña: las plazas. Se trata de una glorieta que contiene uno o más carriles que, mediante indicaciones pintadas en el asfalto, señalan la dirección que el conductor debe tomar obligatoriamente. En la ciudad existen varias rotondas con esas características.

«La de A Grela es la peor. Es un caos y está fatal. Es una plaza y una glorieta convencional a la vez», critica Rocío Loira, directora de la autoescuela Loira. Dependiendo de la calificación que tenga, «el conductor debe entrar en la intersección por un carril o por otro». La rotonda que corta Severo Ochoa y Baños de Arteixo es uno de los puntos con más tráfico de la ciudad, sobre todo en hora punta, ya que acumula vehículos procedentes de los centros de trabajo del polígono y de las áreas comerciales de la zona.