Las nuevas rotondas vienen con trampa

La mala señalización y la norma que imposibilita cambiar de carril condicionan el tráfico

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E. E.
A Coruña / La Voz

La escasa o deficiente señalización y los diseños mal resueltos han hecho que en la ciudad existan muchos puntos conflictivos para el tráfico, un mal que se concentra, sobre todo, en las rotondas. El pavo real, As Ánimas, Casablanca y el cruce de la ronda de Outeiro con la avenida de Finisterre son algunos de esos puntos calientes en los que se suelen cometer errores. Ayer mismo una furgoneta y un bus colisionaban en el pavo real por un cambio de carril.

Habitualmente un conductor llama rotonda a cualquier intersección circular. Sin embargo, hay una distinción que permite poner el foco sobre un tipo de rotondas cada vez más predominante en A Coruña: las plazas. Se trata de una glorieta que contiene uno o más carriles que, mediante indicaciones pintadas en el asfalto, señalan la dirección que el conductor debe tomar obligatoriamente. En la ciudad existen varias rotondas con esas características.

«La de A Grela es la peor. Es un caos y está fatal. Es una plaza y una glorieta convencional a la vez», critica Rocío Loira, directora de la autoescuela Loira. Dependiendo de la calificación que tenga, «el conductor debe entrar en la intersección por un carril o por otro». La rotonda que corta Severo Ochoa y Baños de Arteixo es uno de los puntos con más tráfico de la ciudad, sobre todo en hora punta, ya que acumula vehículos procedentes de los centros de trabajo del polígono y de las áreas comerciales de la zona.

Las glorietas convencionales deben, además, estar señalizadas a la entrada con un cartel que indique las salidas que tiene y hacia dónde conduce cada una. Este tipo de letrero tiene el nombre técnico de S-200. Las plazas, por otro lado, no es necesario que tengan este cartel, aunque sí que cuenten en su interior con la señal circular que indica que entramos en una rotonda. La señal se sustituye por las flechas pintadas en cada carril.

«Otro ejemplo similar es la glorieta del pavo real, que es una plaza, ya que todos sus carriles están marcados. También la de Matogrande tiene una línea continua», dice Rocío Loira. Esta directora de autoescuela asegura que «hay muchas personas que no respetan la señalización, bien porque es confusa o por falta de interés».

Durante las prácticas de conducir, han sufrido en varias ocasiones las iras injustificadas de los conductores: «Cuando les recriminamos que han cometido una infracción y no pueden cruzar de carril, tienen más que decir».

«Creo que a todo se le llama rotonda hoy en día y la gente tiende a no respetarlas. Es algo generalizado. La mayoría de conductores que hiciesen ahora el examen suspenderían por no saber circular por las rotondas», señala Rocío Loira. La señalización tampoco ayuda. Desde la pintura desgastada a la falta de letreros indicativos, todo influye a la hora de cometer un error en una rotonda o plaza. Para esta directora de autoescuela, las culpas habría que repartirlas «al 50 %». «Que la mayoría de glorietas estén fatal no implica que los conductores se salten las normas, muchos de ellos conscientemente», insiste.

Santa Cristina y Perillo

Otra glorieta que ha levantado ampollas entre los conductores que la toman es la de Santa Cristina. Hace unos meses se modificó y se pintó una línea continua que obliga a los vehículos a tomar la salida a Santa Cruz, lo que la convierte también en una plaza. «Muchos conductores no se dan cuenta hasta que ya no pueden cambiarse de carril», dice Rocío Loira. Esta rotonda es uno de los puntos negros del concello de Oleiros y el lugar donde más siniestros se han producido en los últimos cuatro años.

Otro lugar conflictivo es el cruce del Sol y Mar, en Perillo, donde ya no se permite a los vehículos que proceden de A Pasaxe girar a la izquierda. Fomento implantó una rotonda provisional en este punto. Fue un rotundo fracaso y tuvo que retirarse pocas horas después de su instalación, debido a la gran cantidad de tráfico que generó. Otro punto del área metropolitana coruñesa que genera confusión, en este caso por sus dimensiones y su forma irregular, es la rotonda de la Vía Ártabra, en Iñás, también en el concello de Oleiros. Se trata de una glorieta convencional con forma de número ocho que corta la N-VI y que también requiere instrucciones de uso.

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