Pardo Bazán ya recibe en Tabacos

Abierta la sala de la escritora con varios paneles, uno de la estatua de los jardines


A Coruña / La Voz

Emilia Pardo Bazán ha vuelto a la Fábrica de Tabacos para quedarse. Y es que desde el pasado jueves, cuando tuvo lugar la presentación de la ópera La Tribuna, las dependencias que ahora acogen la Audiencia Provincial de A Coruña, cuentan con una sala de exposiciones dedicada a la escritora. La pudieron ver los numerosos asistentes a dicho acto, que concluyó con un cóctel en este nuevo espacio decorado con cuatro grandes paneles. Son las líneas básicas del proyecto que desde la casa museo que dirige Xulia Santiso quieren destacar: la novela La Tribuna, las cigarreras, la Fábrica de Tabacos, Marineda, la creación literaria de las ciudades y la figura de Emilia Pardo Bazán.

Uno de los paneles es una fotografía de la escultura de la escritora que hubo de ser retirada de los jardines de Méndez Núñez debido a los actos vandálicos del botellón, que le provocaron diversos daños. La imagen, realizada por el sevillano Lorenzo Coullaut, fue llevada a los talleres municipales para su reparación, mientras se preparaba una copia de bronce que es la que está ahora en Méndez Núñez. Meses después de su retirada, en el verano del 2007, los planes municipales eran ubicar dicha estatua en la plaza de Tabacos.

Por ahora, lo único que está en Tabacos es la foto de la escultura, dentro de una sala que, junto con la mencionada ópera y según valoraba Carmen Colmeiro, actual condesa de Pardo Bazán, «es el punto de partida de una nueva etapa en la que Emilia Pardo Bazán será homenajeada en aquellos lugares que le son propios». También el presidente de la Real Academia Galega, Víctor Freixanes, destacó la puesta en marcha de esta nueva sala, aunque está pendiente de darle un mayor contenido.

Con todo ello, la Fábrica de Tabacos sigue manteniendo intacto el significado de su identidad, como afirmó el presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, y la figura de Pardo Bazán está presente en unas dependencias a las que, dicen los historiadores, le costó entrar en su día.

Y es que, como recordaba Carmen Colmeiro, «era la primera vez que una escritora entraba en un colectivo fabril para contar su historia». Por ello las cigarreras rechazaron de entrada la presencia de una autora que entonces bajaba desde la llamada Ciudad Alta a lo que eran los arrabales. Más tarde sí sería aceptada, con lo que acudió durante semanas a hablar con un colectivo de trabajadoras que se llegaron a contar por miles. Ahora, Emilia Pardo Bazán vuelve a recibir en la Fábrica de Tabacos, evocando a sus cigarreras.

«Esta ópera tiene un acto más, en el que Amparo sigue haciendo barricadas con su embarazo muy avanzado»

Contagió su emoción a todos los que escuchaban cómo se había embarcado en el proyecto de componer la ópera homónima de la novela La Tribuna. El violinista y compositor Gabriel Bussi, nacido en Montevideo, es músico de la Sinfónica de Galicia desde hace 15 años y ahora tiene otro sueño: que se represente esta nueva ópera «totalmente made in Marineda», apunta jugando con el texto de la novela. «Le di el libreto, le dije que le pusiera música y lo hizo», resumía Javier Ozores ante las risas de Bussi.

-¿Fue así el proceso?

-Más o menos. Me leí La Tribuna y me sorprendió cómo una novela que está en prosa Javier la puso en verso para ser musicada de manera magnífica. Hay que tener valor para agarrar una novela de Emilia Pardo Bazán y ponerla en verso. Para hacer ópera hay que reducir mucho, porque es muy limitada. Sin embargo, supo condensarla en pocas escenas. Muchos personajes los concentró y, por ejemplo, Ana, la amiga de Amparo, dice cosas que en la novela dicen la madre o la guardiana.

-¿Y la música?

-Pues, al elegirla, cuando me sobraba una sílaba del texto le avisaba y me lo ajustaba sin problema. Fueron cinco años de trabajo.

-Ozores decía que no veía la novela para llevarla al cine, pero sí para ponerle música.

-Sí, porque tiene de todo para la ópera, como es ser un drama personal, la historia amorosa. Pero si en una ópera habitual acabaría con que Baltasar deja a Amparo y ella se quita la vida apuñalándose, aquí no: hay un acto más y ella sigue adelante, encinta, con el estigma social, luchando por los derechos de las clases trabajadoras y haciendo barricadas aun estando con un embarazo avanzado. Eso le da nobleza a la historia y a la ópera. La escena final es una mezcla entre lo dramático y lo alegre, porque es el día en el que se proclama la República. La tristeza viene de que ella da a luz un bebé sin padre. Es una mezcla con la que estoy encantado.

-¿Cómo ve el estreno?

-Va a ser difícil porque ahora, desde la crisis, hacemos una producción por año y antes se hacían tres o cuatro. Con una por año no va a ser la de Bussi la que hagan, y lo entiendo, tiene que ser Verdi o Mozart... Mi intención es que esta ópera guste al público porque es música tonal, con tintes modernos. Es una ópera grande, que dura dos horas y media, pero ¡hay que estrenarla!

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

Pardo Bazán ya recibe en Tabacos