El «chacachá» del tren Coruña-Ferrol

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA CIUDAD

16 dic 2017 . Actualizado a las 11:26 h.

Una máquina «artísticamente engalanada con los escudos de Ferrol y Betanzos, y guirnaldas de flores contorneando el conjunto», tira con esfuerzo de los vagones y hace sonar el silbato en la Ciudad de los Caballeros al compás de la Banda Municipal, cuya música se mezcla con los aplausos de la muchedumbre, según la crónica de La Voz de Galicia. Son las once y cuarto de la mañana del 5 de mayo de 1913 y asistimos a la inauguración de la línea férrea Betanzos-Ferrol (la conexión A Coruña-Betanzos existía desde 1883). El éxito es arrollador: el primer día viajan 382 pasajeros. Dos fechas después, 1.002. Entre los días 5 y 14 se despachan solo en Ferrol 3.900 billetes por valor de 8.138 pesetas. El tren se detiene en Betanzos norte, Betanzos pueblo, Paderne, Miño, Pontedeume, Franza, Maniños, Perlío, Neda y Ferrol, y completa el trayecto en una hora y 46 minutos. Todo un récord para la época.

Han pasado 104 años desde aquella jornada histórica. El tren invierte hoy una hora y media en completar el recorrido A Coruña-Ferrol. Eso si hay suerte, porque a veces supera las dos horas. La progresión en todo este tiempo parece un chiste, pero es así básicamente porque apenas se ha invertido en la línea. Atrás quedan proyectos como el del 2003, archivado sin consenso: ocho túneles, dos puentes y 413 millones de euros que debían unir A Coruña y Ferrol en 27 minutos a una velocidad de 122 kilómetros por hora. Hoy hay tramos de la vía que se hacen a 30 por hora.

Una broma de mal gusto que se mantiene en plena vigencia: Manuel Niño, secretario general de Infraestructuras, compareció el martes en la Comisión de Fomento del Congreso para revelar tres noticias a los coruñeses: que la línea «no es competitiva», que el paisaje desde el tren «merece la pena» y que reformar hoy la vía costaría «entre 870 y mil millones de euros».