Nuevos aires para la Rosaleda

El cambio del pavimento y la renovación del mobiliario mejoran la imagen del jardín, que estrenará 3.700 plantas

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A Coruña / la voz

Apenas hace tres semanas que comenzaban los trabajos de recuperación de la Rosaleda, ese espacio clave de los jardines de Méndez Núñez, y la superficie ya presentaba ayer otro aspecto diferente. Lo más visible, el cambio del suelo. Ahora, en lugar del barrizal o la polvareda -en función de las circunstancias meteorológicas- luce una gravilla limpia, producto del saneamiento realizado en la plaza central, en los ocho viales radiales peatonales y en los dos periféricos.

Una nueva capa terriza, con alta capacidad de compactación, cubierta por la grava dota al lugar de otra imagen, notablemente mejorada también con la renovación del mobiliario, que se encontraba bastante deteriorado. Los bancos, por el momento, están impolutos y se percibe también un cambio en la limpieza y repintado de los bordes, la reparación de los aspersores y la reposición de las arquetas y tapas dañadas.

El proyecto de recuperación, impulsado por la concejalía de Medio Ambiente con un presupuesto de algo más de 81.000 euros, se completará además con otras actuaciones de jardinería, como la incorporación de 3.709 ejemplares de plantas de distintos tipos, seleccionadas en función de sus cualidades botánicas y su capacidad de resistencia a inclemencias y enfermedades.

De hecho, ya se ha comenzado a notar la intervención en los rosales ya existentes, que ya están más saneados. A ellos, cuando florezcan, se sumarán otras especies con la plantación de nuevos macizos perimetrales, y los trabajos para completar las composiciones centrales de cada uno de los parterres.

«Va a quedar una preciosidad»

El nuevo aspecto de la Rosaleda, que el alcalde Alfonso Molina decidió crear en la primavera de 1960 tras un viaje a París y Suiza, no pasó ayer desapercibido para los muchos ciudadanos que pasean por los jardines de Méndez Núñez. Los micrófonos de «Voces de A Coruña», de Radio Voz, se acercaron a primera hora de ayer a pulsar la opinión de los viandantes, que no dudaron en dejar constancia de «cuánto se nota, antes esto estaba fatal, lleno de charcos», comentaba una señora a la espera de que la primavera regale el espectáculo de la floración. «Ha mejorado, antes cuando llovía se encharcaba», confirmaba otro habitual mientras una tercera vaticinaba que «las cosas hay que hacerlas en su época; imagino que ahora -añadió- será el momento de podar, de poner árboles nuevos... Va a quedar una preciosidad».

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