Las cifras mutantes del Noroeste


A mi amiga Marisa, que admite tener unos gustos musicales «muy particulares» y que se declara irredenta seguidora de King África, le parece «una barbaridad» que el Ayuntamiento se haya pulido 111.320 euros «de todos los coruñeses» en traer a los Kaiser Chiefs, que tocaron anoche en la playa, y otros 94.380 en recuperar para la plaza de María Pita al incombustible Miguel Bosé, cuyas cualidades sonoras a ella se le escapan. Sin embargo, Marisa estaría dispuesta a asumir «el triple» de ese gasto si, el próximo año, la Marea llevase el ritmo de La bomba y El camaleón allá donde Riazor suelta sus olas. En ese caso, yo diría que incluso estaría encantada de poner más dinero de su bolsillo.

Esta veleidad de las cifras no es patrimonio exclusivo de los ciudadanos y sus gustos. Con frecuencia se observa en otras esferas, como la política municipal. En el año 2015, el PP apalabró para las fiestas de agosto a Miguel Bosé, pero la Marea, que llegaba en aquel momento al gobierno, canceló el compromiso alegando cuestiones «económicas y estéticas». En una entrevista publicada entonces se citaba la anécdota de una peluquera que recriminó al alcalde aquella decisión que la dejaba sin ver a su ídolo. Xulio Ferreiro le respondía con retranca: «Te ahorré los 90.000 euros que cobra [Bosé]. ¿Qué te parece?».

Si Pitágoras no miente, 90.000 euros son incluso menos que los 94.380 que ha costado traerlo ahora, pero donde el regidor veía dispendio y estética inadecuada debe intuir hoy equilibrio presupuestario y hasta elegancia. Dos años después, las cifras mutantes del Noroeste Pop Rock acomodan argumentos a presupuestos sin el más mínimo pudor. Sencillamente, los tiempos cambian y conviene adaptarse, porque lo que no varía es la eficacia del pan y circo, que se remonta a los tiempos del romano Juvenal: espectáculo para el pueblo.

Mi amiga Marisa y la práctica totalidad de los gobiernos tienen algo en común: sus devaneos responden a un impulso primario; si lo hago yo, está bien; si es asunto del vecino…, pues qué barbaridad. Por eso el gasto del PP en el Noroeste del 2015 (250.155 euros) era un auténtico latrocinio y una invitación a intentar organizar el festival sin un «presupuesto millonario», y en cambio hoy, dos años después, nada se dice de los 362.979 euros que solo en contrataciones ha costado esta edición. En fin..., es la prodigiosa relatividad de los números.

Pero la realidad manda, y si lo que buscas es el aplauso amable del éxito te tienes que rascar el bolsillo. Miguel Bosé se lleva de Galicia casi 200.000 euros en dos conciertos (A Coruña y Vigo), pero lo cierto es que metió a 30.000 personas en cada actuación. Eso cuesta dinero, pero eso ya lo tenía muy claro hace dos años una peluquera coruñesa.

Por Alfonso Andrade coruñesas

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
11 votos
Comentarios

Las cifras mutantes del Noroeste