La ciudad rodada, la ciudad recordada

Antía Díaz Leal
Antía Díaz Leal CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA CIUDAD

14 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Una prueba más de que el cambio climático existe está en las salas de cine. No es que den documentales sobre el calentamiento global presentados por Leonardo DiCaprio, no es eso. Hagamos la prueba: ¿a cuántos de ustedes, de niños, les decían aquello de «¡pero cómo vas a ir al cine hoy, con el día que está!». Al cine te llevaban cuando llovía, que para tres días de sol que había en otoño, cómo ibas a desperdiciarlos a cubierto en la oscuridad de una sala. Si este año siguiésemos todavía aquel consejo, y con este clima enloquecido, los cines coruñeses estarían al borde de la quiebra.

Los nativos sedentarios necesitamos pocas excusas para cambiar el paseo por el cine. Aunque se pueda volver paseando a medianoche desde los Rosales, por ejemplo, con un abrigo de entretiempo, y en la cabeza la imagen de Bárbara Lennie corriendo por Cabo Santiago Gómez, cuesta arriba, sí, en María (y los demás). Una de las películas rodadas en la comarca que estos días milagrosamente (a ver si va a ser el cambio climático también) ponen en el cine. Bárbara Lennie corre por toda la ciudad porque en su vida parece llegar tarde a todas partes. Y la ciudad (y las afueras, y la playa de Razo), se descubre como un escenario tan natural, tan cotidiano en la pantalla que parece que se nos ha puesto bonita para esto, para ser rodada, para ser contada como parte de la historia de María. Su directora, Nely Reguera, barcelonesa de padre gallego, empezó a escribir el guion de la película en Galicia, y los espacios de la ciudad se le fueron colando en la historia. Reconocemos una esquina, un paso de peatones, un escaparate, un restaurante... son los mismos decorados de la película que nos montamos nosotros cada día.

Sin actrices de Goya, sin ficción alguna, con muchos recuerdos y muchos olvidos, ha imaginado una coruñesa de adopción, Ángeles Huerta, el escenario de la ciudad en otra película. Aún no la echan en el cine, pero esta tarde en el Teatro Rosalía se celebrará el preestreno de Esquece Monelos. No ficción rodada en la ciudad, con el río Monelos como hilo, el río que muchos solo recordamos en papel y en blanco y negro, ese que ahora circula soterrado por los bajos de la ciudad, pero que para otros fue el lugar en el que pescar anguilas o lavar la ropa, y que sigue siendo un decorado fundamental en el guion de su propia película.

A veces ocurre que una vuelve a un lugar en el que ha vivido y recuerda algunas cosas. Otras no, las ha olvidado o tal vez las ha borrado. A veces, cuando vuelves piensas si la ciudad te recuerda a ti como tú a ella. Tal vez tienen memoria también los edificios, las plazas, las calles. Tal vez no. ¿Se acordará la calle río Monelos del cauce que le da nombre?