«Jugué al fútbol sobre el hielo Ártico»

Loreto Silvoso
LORETO SILVOSO A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

CÉSAR QUIaN

Esta militar coruñesa participó en una misión en el oceanográfico «Hespérides»

05 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Andrea Prado (A Coruña, 1987) lleva ocho años en las Fuerzas Armadas y cinco como sargento mecánico en la Escuela Naval de Marín. Hacia allí parte cada mañana, desde A Coruña, en el tren de las siete.

-¿Cómo es un día de trabajo en su vida?

-Me encargo del mantenimiento de las lanchas de instrucción. En estos barcos aprenden a navegar los futuros oficiales.

-¿Cuándo decidió entrar en la Armada?

-Siempre estuve muy vinculada al mar. Cuando era pequeña, mis padres me llevaban en bicicleta al Puerto de A Coruña para ver los trasatlánticos. Eso me encantaba. Luego estudié un ciclo de FP de Navegación, Pesca y Transporte Marítimo. Recuerdo que había un cartel enorme de la Armada en el que salía una mujer marinero.

-Así que usted es fruto de las campañas publicitarias que hizo el Ejército en los últimos años.

-Yo veía ese cartel todos los días hasta que decidí dejarlo todo e ingresar de marinero en la Armada.

-¿Se sorprendieron en su casa cuando dijo que se quería dedicar a esto?

-Es que yo me presenté sin que mi padre lo supiera.

-¿Por qué?

-Porque me daba un poco de miedo que pensase que iba a dejar de estudiar para meterme en esto. Pero ahora está muy orgulloso de mí. Al fin y al cabo, no es algo muy común que tu hija sea sargento y militar.

-¿Dónde estudió?

-En la Escuela de Especialidades Antonio de Escaño, en Ferrol. Luego fui destinada al buque oceanográfico Hespérides y eso me dio la oportunidad de conocer muchos países y estar en situaciones y maniobras que jamás me habría imaginado.

-¿Cómo llega a Marín?

-Al volver del Hespérides, me fui a Rota y estuve destinada en la sexta cuadrilla de aeronaves. Allí tuve la oportunidad de presentarme para suboficial. Aprobé, luego estudié dos años para salir sargento y me fui para la Escuela Naval de Marín.