Ya no se protesta tanto como antes

La mejoría económica y el hartazgo, motivos del descenso de la conflictividad

Manifestación del último Primero de Mayo.
Manifestación del último Primero de Mayo.

a coruña / agencia

Ya no se protesta tanto como se protestaba hace un año o dos. Lo dice la Delegación del Gobierno, que en el 2015 registró 379 manifestaciones en la ciudad, cuando en el 2014 fueron 535. Son 156 menos. ¿Qué ha pasado? ¿Ha dejado de haber motivos para salir a la calle? ¿La situación laboral y social ya no es tan cruda? El sociólogo José Luis Sánchez tiene varias respuestas. Una, «la sensible mejoría de los datos macroeconómicos y de las empresas en los últimos meses». Dos, «la presencia de colectivos que hace dos años lideraban o apoyaban las protestas y hoy tienen responsabilidad de gobierno. Se ve con los desahucios. Sigue habiendo los mismos o más que antes, pero hoy son contadas las concentraciones». Y tres, por el «cansancio», porque la gente «se ha saturado de tanta concentración y huelga».

La evolución del paro durante la crisis fue proporcional al número de manifestaciones. Así, en el 2012, cuando todo iba tan mal, había 23.300 coruñeses sin empleo. Aquel año se produjeron 732 protestas. Hoy hay 3.000 personas menos en el Inem y las manifestaciones cayeron a 379.

Durante los peores momentos de la crisis hubo días tremendos. El 7 de febrero del 2013 se convocaron hasta ocho manifestaciones en la ciudad. Aquel día se protestó por todo. Por la Sanidad, por el cierre de la Fábrica de Tabacos, por el desahucio de Aurelia Rey, por los recortes, por la Educación, por los presupuestos de la Xunta, por la corrupción y por el cierre de la biblioteca de Monte Alto. Aquel día, los preferentistas descansaron. Si no, hubiesen sido nueve las concentraciones.

Otra razón por la que ha descendido el número de manifestaciones la da el Instituto Galego de Estatística, que dice que entre el 2008 y el 2011, los tres primeros años de la crisis, la ciudad destruyó 709 empresas. Eso supuso el 3 % de su tejido empresarial y, lo que es peor, un buen puñado de las empresas que generaban más empleo y valor añadido. Así, según la misma estadística, de las 88 empresas de más de cien empleados que había censadas en A Coruña en el pico del año 2008, antes de que comenzase la recesión, se ha pasó a las 77 registradas en el 2011, lo que supone la pérdida de la octava parte de las grandes empresas de la ciudad. De esas once empresas, nueve correspondían con firmas con entre 100 y 249 empleados, mientras que las dos restantes corresponden al grupo de más de 250 trabajadores. Si los datos eran preocupantes en este segmento, no lo eran menos en la base del tejido empresarial coruñés, el de las firmas de menos de dos trabajadores, que representan el 85 % de todas las de la ciudad y que pasaron de 19.106 en el 2008 a 18.862 que resistían en el 2011, un descenso de 244 firmas, casi un tercio del total de bajas.

«Tal e como se puxeron as cousas, o que protesta perde o emprego»

El secretario comarcal del sindicato UGT, Xosé Carrillo, ve en el descenso de la conflictividad la mano de la reforma laboral. «Hoxe en día e tal e como se puxeron as cousas, o que protesta perde o emprego e se vai á rúa». Además, apunta que los peores años de la crisis se llevaron por delante decenas de empresas y aquello llenó las calles de las ciudades de manifestaciones.

«A reforma laboral paralizou os convenios e a presión nas rúas»

El secretario comarcal de Comisiones Obreras, Demetrio Vázquez, achaca esta disminución de las movilizaciones en la ciudad a dos factores determinantes. Por un lado, «o medo que teñen hoxe en día os traballadores á conflitividade». Y por otro lado, los efectos de la reforma laboral, que «provocou a paralización as negociacións dos convenios colectivos e a presión na rúa».

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