Los arquitectos del rugbi gallego

El CRAT coruñés cumple 40 años en un momento de mayor esplendor social y siendo pionero de este deporte en Galicia


a coruña / la voz

Cuatro décadas siendo referente. Los pioneros del rugbi en A Coruña lo fueron también en Galicia. El Club de Rugby de Arquitectura Técnica (CRAT) carga en sus riñones con el peso de la historia. Cuarenta años que se cumplirán en octubre en un momento en el que la entidad goza de una masa social sin precedentes (aspira a los 300 jugadores) y sigue haciendo historia con sus equipos absolutos (masculino y femenino). Fue el afán de Nacho Lobón por seguir jugando al rugbi en Aparejadores, como había hecho en Madrid, el que sembró aquella semilla ovalada incluso antes de que existiese la federación gallega.

La primera melé que tuvo que ganar fue la burocrática, para sortear la dependencia de Santiago y evitar que la competición oficial se redujese a un solo partido. Y tras conseguir un campo (la Laboral) y camisetas (franjas horizontales, blanquirrojas unas; blanquiazules, las otras), pegó en la escalera de la escuela una lista abierta. Gerardo Dorda recuerda una anécdota en una visita de la viuda de Pedro Barrié de la Maza, Carmela Díaz de Rábago: «Justo enfrente del cartel dijo: ?Ahora entiendo porque en esta escuela no necesitáis numerus clausus?. Algunos pensamos que era por el rugbi, pero al final resultó ser por unos diez centímetros que faltaban a cada lado de los peldaños».

Pronto se sumó el meteorólogo Maxi Casares (primer presidente de la federación gallega, atleta, fundador del Peleteiro de baloncesto, campeón de Europa de vela...). «Los primeros palos eran troncos de eucalipto anexionados a porterías de fútbol. También entrenábamos en O Portiño y dique de abrigo, remojados por las olas», recuerda. Dorda y José Manuel Chechi Bestilleiro dieron otro empujón en los despachos y el equipo de la EUAT debutó en noviembre de 1976 contra el de la Facultad de Medicina (derrota, 25-4). La progresión a partir de entonces alcanzó tintes nacionales. Bestilleiro recuerda: «Mis primeros contactos con el rugbi son de los años setenta, partidos del Cinco Naciones televisados por la Segunda Cadena de TVE y comentados por Ramón Trecet, con el que, cosas de la vida, me sentaría años después en las juntas de la Federación Española».

«Yo era monitor de atletismo, pero entonces surgió el rugbi y cuando después de varios entrenamientos ya eras capaz de pasar bien el balón, te ibas de un compañero que te quería placar y comprobabas que placando bien se iba al suelo el mangallón de 1,90 y 100 kilos pues, decías: ?Esto es divertido y aquí tengo sitio», resume. Lesiones aparte (anécdotas para los rugbiers), llegaron los años 80 y el relevo generacional, desde nombres como Paco Cobas y Juan Carlos a la generación Dominicos (Evaristo, Pier, Manuel Vilas, Jordi Lodeiro, Fito, Gepeto...), la renovación de Macario Fernández-Alonso, la creación en los 90 del equipo femenino (Belén, Mabel, Mar, Margot...) y su histórico campeonato nacional (el año pasado, con un equipo plagado de internacionales), el Seven y la época moderna, con especial hincapié en la cantera y en la inclusión social.

El actual presidente, Alfredo López, valora: «El presente es muy positivo, con 200 jugadores en 10 equipos y unas vitrinas plenas de reconocimientos. El CRAT es uno de los clubes más importantes de A Coruña. Y veo el futuro con optimismo».

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