La fiebre de los tres días

Por Xosé Alfeirán

A CORUÑA CIUDAD

El virus llegó a la ciudad a través del ferrocarril.
El virus llegó a la ciudad a través del ferrocarril. alberto martí

Con este nombre bautizaron a la primera oleada de gripe del año 1918, que pasaría a ser pandemia

07 dic 2015 . Actualizado a las 13:15 h.

Los médicos estaban desconcertados. La epidemia se extendía rápidamente y no acababan de concretar de qué enfermedad se trataba. Parecía gripe, pero algunos síntomas no coincidían. Además, en los análisis bacteriológicos no encontraban, en las secreciones nasofaríngeas de los enfermos, el bacilo de Pfeiffer que, identificado en 1892, era considerado el causante de esa enfermedad. Estaban equivocados, desde 1933 sabemos que el responsable de la gripe es un virus y que dicha bacteria solo produce infecciones sobreañadidas.

Las primeras noticias aparecieron en la prensa de Madrid el 21 de mayo de 1918. Comentaban que desde hacía varios días la ciudad se encontraba bajo los efectos de una epidemia que provocaba dolor de cabeza y de las articulaciones, escalofríos, flojedad general, fiebre, vómitos y diarreas, obligando al paciente a guardar cama durante tres o cuatro días. Poco después los periódicos hablaban de miles de afectados ya que, aunque benigno, el mal atacaba con especial virulencia y se extendía con mucha rapidez. Nadie estaba a salvo del contagio. La dolencia no distinguía ni rangos ni clases sociales atacando a todos: soldados, obreros, oficinistas, diputados e incluso al rey Alfonso XIII. Como los médicos dudaban, los periodistas la llamaron eufemísticamente la «enfermedad de moda», la «enfermedad reinante» o la «fiebre de los tres días».

Procedente de Madrid, la epidemia llegó a la ciudad de A Coruña en ferrocarril, transmitida probablemente por los empleados de Correos. El 24 de junio El Orzán informó que en las oficinas coruñesas, cuatro carteros se dieron de baja de repente afectados todos del mismo mal, presentando iguales síntomas otros cinco o seis. Como se suponía que el medio de contagio habían sido las sacas de correspondencia, las brigadas sanitarias del Ayuntamiento procedieron a desinfectar las dependencias de Correos y Telégrafos, en especial las de cartería.