Valparaíso, casa fuerte y tumba

Rodri García A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

El yacimiento será musealizado, podrá ser visitado y el arco de la entrada principal, al fondo, será reconstruido por un cantero.
El yacimiento será musealizado, podrá ser visitado y el arco de la entrada principal, al fondo, será reconstruido por un cantero. Marcos Míguez

Las cenizas de la última dueña fueron esparcidas en los restos arqueológicos

31 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Acabaron acostumbrados a la maleza, a las jeringuillas (hasta 300 contabilizaron) y a todo tipo de restos muy poco arqueológicos. Pero a los responsables de las excavaciones en el fuerte de Valparaíso, en el parque de Eirís, todavía les quedaba alguna sorpresa más: «Un día vino un señor mayor con un ramo de flores para dejarlas aquí». Esto explicaba esta semana uno de los técnicos de Argos Arqueología que están ahora trabajando en estos restos. Al preguntarle para qué eran las flores les indicó que, si bien ellos quizá lo no sabían, «aquí está enterrada una persona». Los arqueólogos no pudieron evitar un sobresalto porque, efectivamente, no tenían noticia de dicho enterramiento. No obstante, el hombre de las flores los tranquilizó al explicarles lo ocurrido: una de las últimas mujeres que había vivido en esta casa-fuerte había pedido que cuando muriera la incineraran y sus cenizas fueran arrojadas en este lugar. Y así lo habían hecho en su día. Además, el hombre les facilitó información sobre estos restos en los que se está llevando a cabo la última actuación antes de musealizar los mismos.

Entre los restos localizados hay materiales «de uso reciente», que en realidad son del siglo XIX. Entre los datos seguros está que esta edificación fue arrasada por el fuego tras la batalla de Elviña, puesto que estaba en el frente de batalla y fue tomada por los franceses que acabaron incendiándola. El hallazgo de tejas quemadas confirma el hecho.

Esta es la tercera intervención que promueve el Ayuntamiento de A Coruña en este fuerte, cuya limpieza comenzó en el 2012, si bien «aún encontramos otra jeringuilla», detallan. El objetivo ahora es reconstruir el arco de entrada de la puerta principal.