La acera perfecta

A CORUÑA CIUDAD

MARCOS MÍGUEZ

El «dream team» de la arquitectura local se cita en la calle Ferrol

29 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Antes, cuando los pisos tenían 300 o 400 metros cuadrados y uno ya ni se acordaba de dónde había puesto al niño a merendar, las casas tenían una segunda salita e incluso una segunda cocina que no se usaban nunca (lo fardón era que estuviesen sin estrenar, nuevas del trinque) y que solo estaban ahí para chufarse delante de las visitas.

La acera de los pares de la calle Ferrol, entre Juan Flórez y Rosalía de Castro, tiene algo de esa segunda salita sin desvirgar de los pisos señoriales de otro tiempo. Uno se planta enfrente, en la plaza de Galicia, y mira hacia esa fachada orientada al sur y de diseño intachable y casi ni se atreve a respirar, no vaya a ser que todo sea un espejismo y se venga abajo de un soplido.

Entre la esquina de Rosalía de Castro y la de Juan Flórez, en ese fragmento de la calle Ferrol que va del portal 8 al chalé del número 18, está la que probablemente sea la acera perfecta de A Coruña. Lo de la Casa Escudero, el único chalé que ha sobrevivido en la zona, ya es cuando A Coruña va sobrada, se gusta a sí misma y se recrea en su arquitectura. Es lo que queda de cuando Juan Flórez era el Camino Nuevo y estaba flanqueado por casitas unifamiliares, con sus jardines y sus cancelas. El palacete, que dibujó sobre los planos Eduardo Rodríguez-Losada, es un milagro viviente.