Josep Roca recupera el vino que bebía Tutankamón

a. a. redacción / la voz

A CORUÑA CIUDAD

Roca, durante la cata que dirigió en el Fórum.
Roca, durante la cata que dirigió en el Fórum. marcos míguez

Planteó en A Coruña un recorrido por las rutas marítimas iniciadas hace miles de años

24 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Catorce copas de vino por asistente... y sin escupideras. Una auténtica puñeta... o una maravilla, según se mire, pero en la cata que Josep Roca, considerado el mejor sumiller del mundo, ofreció ayer en el Fórum, la norma era clara: «Hay que beber vino, que estamos en 17 litros de media por habitante y llegamos a estar en 42». Las catas necesitan «normalidad» y poder «disfrutar de este placer», dice.

Roca planteó en A Coruña un recorrido por las rutas marítimas iniciadas hace miles de años, para llegar hasta nuestros días con varias paradas en Galicia. Una, el albariño Sketch, un vino envejecido bajo el mar, en bateas, «y una muestra de respeto a Rodrigo Méndez y Raúl Pérez como grandes impulsores del gran patrimonio gallego», pues han puesto a Galicia «a un nivel impresionante en el mundo del vino».

La segunda referencia, «el Marcial Dorado, un oloroso extraño de un Vinho Verde hecho por un gallego que está obteniendo un producto sorprendente, original, inmortal». Y la tercera, el tostado del Ribeiro, por la «necesidad de mostrar un producto recuperado, casi olvidado, y que gracias a iniciativas como la de Viña Costeira se ha puesto en valor de nuevo».