El corte de digestión, ¿realidad o mito?

El síncope por hidrocución, un «shock» térmico, está en el origen de este mal popular


Redacción / La Voz

De todas las discusiones típicamente veraniegas -playa o montaña, tinto de verano o cervecita, bikini o bañador...- pocas han generado tantas frustraciones como la que trata sobre cuánto tiempo hay que esperar para bañarse después de comer y evitar así uno de los temores que más acechan a los progenitores en esta época del año: que sus hijos sufran un corte de digestión.

Sin embargo no existe ninguna dolencia o manifestación física que reciba esta denominación por parte de los médicos, y algunos profesionales niegan directamente su existencia. La doctora Iria González Rivera, pediatra del hospital materno infantil de A Coruña y más conciliadora entre la ciencia y el saber popular, nos ayuda a discernir cuánto hay de realidad y cuánto de mito tras los cortes de digestión.

¿Existe realmente el corte digestión?

No hay ninguna manifestación física que responda a esta denominación popular, pero como explica la doctora González Rivera, sí existe un referente real que ha dado origen al concepto de corte de digestión: el síncope por hidrocución. Se trata de un shock que se produce al someter el cuerpo -en particular, la piel y las vías respiratorias superiores- a un cambio brusco de temperatura por contacto con el agua, como el que se puede sufrir en los días de más calor del verano al sumergirse en el mar o en una piscina.

¿Por qué se produce este síncope?

Según explica la pediatra, cuando se produce ese cambio de temperatura, el cuerpo reacciona reduciendo sensiblemente el ritmo cardíaco -una de las consecuencias de lo que se conoce como reflejo de inmersión- y concentrando más sangre en la piel para contrarrestar el choque térmico. Esto puede provocar que el cerebro no reciba el suficiente riego sanguíneo, lo que conduce a un desmayo o pérdida de conocimiento (el síncope propiamente dicho).

¿Cómo influye la digestión en este proceso?

Realmente, el síncope no afecta al proceso digestivo, pero este último aumenta el riesgo de sufrirlo, de ahí que haya cuajado la denominación popular de corte de digestión. Cuando el organismo está procesando los alimentos envía más sangre al sistema digestivo para realizar esa función, por lo que en caso de un cambio térmico muy brusco la sangre disponible para el cerebro es aun menor.

¿Hay personas más propensas que otras a sufrir el síncope?

Al igual que ocurre con otras dolencias, los niños y los ancianos son más vulnerables a este tipo de síncopes. En Galicia, como la temperatura del agua es inferior a la de otras zonas de costa, como por ejemplo el Mediterráneo, el riesgo es mayor, aunque como explica la pediatra, se trata de una problema que se da en muy pocas ocasiones.

¿Cuál es el peligro para el afectado?

Cuando el desvanecimiento se produce dentro del agua, si la persona afectada no es auxiliada rápidamente corre el peligro de ahogarse. Además, quienes padecen dolencias de corazón presentan el riesgo añadido de sufrir una parada a consecuencia de la ralentización del ritmo cardíaco.

¿Qué se puede hacer para prevenirlo?

La primera recomendación de la doctora González Rivera es «aplicar el sentido común». Así, señala que siempre, y por más motivos, es recomendable evitar la exposición al sol en las horas de más calor y, consecuentemente, el baño y los peligros del cambio de temperatura. También es conveniente evitar el ejercicio físico intenso en esas mismas horas. Mojarse algunas zonas del cuerpo antes de la inmersión puede contribuir asimismo a reducir el choque térmico.

¿Cuánto tiempo hay que esperar después de comer para bañarse?

La tradicional disputa popular entre los partidarios de aguardar una, dos o tres horas carece de base científica. No hay un tiempo exacto, sino que se trata, nuevamente, de aplicar el sentido común. «Puede que si hemos comido un sándwich baste con esperar media hora, pero después de una comida muy copiosa hay que aguardar más», explica la pediatra.

¿Qué se debe hacer cuando alguien sufre un síncope?

Tras retirarlo del agua hay que tumbarlo con las piernas en una posición más elevada para que la sangre fluya hacia la cabeza. Si no da signos de recuperación o sufre una dolencia cardíaca hay que ponerse en contacto con los servicios de emergencia. El síncope puede ir precedido de síntomas como dolor de cabeza, sensación de fatiga y calambres.

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