Agua por los enchufes, suelos levantados y fuentes desde el techo, así se vive en una urbanización de Coirós

Toni Silva COIRÓS / LA VOZ

COIRÓS

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Los vecinos de Pedrapartida, una promoción levantada por la Xunta, sufren graves problemas durante las tormentas y granizadas como las de esta semana

27 jun 2026 . Actualizado a las 17:41 h.

En días de granizada el nombre de Pedrapartida puede sonar a ironía. Pero ya hace mucho tiempo que en esta urbanización de Coirós no están para juegos de palabras ni chistes. La piedra y la lluvia que se desplomó en San Xoán ha regado los techos, las paredes e incluso los enchufes.

En la planta baja de su dúplex, María Rivas tuvo que taladrar el techo del pasillo para que cayera todo el agua acumulada, así que aquí han convivido con una especie de fuente sobre unos cubos que necesitan vaciarse periódicamente. Las humedades han tiznado buena parte de las paredes. Las puertas ya no cierran porque las maderas y los zócalos están hinchados y ennegrecidos.

En casa de Silvia han puesto toallas en los enchufes, por los que sale el agua.
En casa de Silvia han puesto toallas en los enchufes, por los que sale el agua. Toni Silva

Y luego está la humedad que afecta a los vecinos. «Mis hijos tienen asma», señala Silvia Hortal, cuya casa comparte con las del resto una semana de mantas, toallas y sábanas esparcidas por el suelo para retener el agua. Ella ha taponado los enchufes, que vertían agua, y ha sufrido cortes de luz. Y en casa de María José Cortés el granizo ha agujereado parte de la malla de la terraza, por lo que ha aplicado una solución de látex en una veintena de agujeros para cortar las filtraciones.

Las humedades son perfectamente visibles desde el exterior de las viviendas.
Las humedades son perfectamente visibles desde el exterior de las viviendas. Toni Silva

Esta urbanización situada cerca del centro de salud de Coirós fue una promoción levantada por el Instituto Galego de Vivenda e Solo. A finales del 2012, el entonces conselleiro Agustín Hernández hizo entrega de las primeras casas, todas dúplex y con un diseño muy acogedor. Pero apenas pasó un año y los inquilinos descubrieron problemas de filtraciones, humedades y serios desperfectos en los tejados, que han mortificado su día a día. Tras la granizada del 4 de junio pasado, técnicos de la Xunta acudieron a peritar las viviendas y reconocieron un mensaje ante varios inquilinos. «Nos dijeron que no se dan los requisitos para habitar estas casas, que aquí no se puede vivir», explica Silvia Hortal.