El kamikaze de la A-6 condujo cuatro kilómetros en sentido contrario por la autovía antes del choque mortal en Coirós

Emiliano Mouzo A CORUÑA

COIRÓS

ÚLTIMA MUERTE EN GALICIA La foto es del coche de un conductor que iba en sentido contrario y que murió el pasado junio al estrellarsae contra otro coche en la A-6, en Coirós
ÚLTIMA MUERTE EN GALICIA La foto es del coche de un conductor que iba en sentido contrario y que murió el pasado junio al estrellarsae contra otro coche en la A-6, en Coirós

Poco antes, golpeó un turismo al salir de una vinoteca. Ya en la A-6, chocó contra un coche ocupado por una pareja y sus dos hijos, de 4 años, que resultaron heridos. Él murió en el acto

02 oct 2019 . Actualizado a las 23:20 h.

El accidente mortal ocurrido la noche del sábado en el kilómetro 564,100 de la autovía A-6, la autovía que une A Coruña con Madrid, a su paso por Coirós, en el término municipal de Oza-Cesuras, fue causado por un kamikaze que conducía un Mercedes. Circuló en sentido contrario 4 kilómetros hasta que se estrelló de frente contra un Opel Astra cuya conductora no consiguió esquivarlo. El conductor del Mercedes murió en el acto. Los ocupantes del Opel resultaron heridos graves. El trágico suceso ocurrió sobre las once de la noche del sábado.

El conductor del Mercedes, J.C.G., de 66 años, no llevaba puesto el cinturón de seguridad. Circulaba en dirección a A Coruña por los carriles destinados a la circulación en sentido Lugo. Tras recorrer unos 4 kilómetros se encontró de frente con el Opel Astra, en el que viajaban un matrimonio y sus dos hijos mellizos, de 4 años. La madre era la que conducía el coche y no pudo evitar la terrible colisión contra el vehículo del kamikaze.

 Tras el impacto, el Mercedes que iba en sentido prohibido quedó sobre la calzada de la autovía, mientras que el de la familia, que circulaba correctamente, salió volando y acabó en la mediana.

Fuentes próximas a la investigación indicaron que poco antes, cuando salía de una vinoteca, el kamikaze acababa de chocar contra un coche aparcado en el estacionamiento del bar, ubicado en la N-VI, pero se fue del lugar. El dueño del coche dañado llamó a la Guardia Civil, que minutos después recibió el aviso de que el Mercedes iba en sentido contrario por la autovía. De inmediato se puso en marcha un dispositivo de seguimiento y persecución del coche. «Sin embargo, a las patrullas movilizadas ya no les dio tiempo de pararlo y de evitar la colisión mortal», indicaron fuentes de la Guardia Civil, que había puesto en marcha un operativo para tratar de evitar que el hombre pudiese causar algún accidente. En el dispositivo participaron varias patrullas de Tráfico y de los puestos de la comarca.

Otros conductores que circulaban por la A-6 llamaron al 112 Galicia, que alertó del suceso a los bomberos de Betanzos y a los equipos médicos cuando vieron el coche circulando en dirección prohibida. Cuando los bomberos llegaron al lugar, el conductor del Mercedes ya estaba muerto. Procedieron entonces a tranquilizar a la familia del Opel Corsa, sobre todo a los pequeños: «Estuvimos con los niños y les prestamos las primeras atenciones sanitarias, e hicimos la valoración del estado de las víctimas hasta que llegaron las ambulancias del 061, y procedimos a sacarlos del interior del vehículo», indicó el responsable de los bomberos.

El equipo de rescate sacó a los niños en las sillitas de sujeción en las que viajaban. También sus padres llevaban puesto el cinturón. El rescate del hombre fue complicado porque tenía las piernas y parte del cuerpo atrapados entre los hierros del coche, dijo el mando de los bomberos. El herido fue atendido por el personal sanitario del 061 y trasladado al Hospital A Coruña. Podría sufrir fracturas en las piernas y en las costillas.

Otro conductor fue interceptado en Becerreá tras recorrer 30 kilómetros en sentido contrario

L.G.C.

Este domingo por la mañana se produjo otro incidente con un conductor en sentido contrario en la misma autovía, aunque en la provincia de Lugo. La Guardia Civil de Tráfico interceptó a un kamikaze que recorrió varios kilómetros de la A-6 en sentido contrario y provocó un pequeño accidente a la altura de Baralla al rozar a otro coche que circulaba correctamente. El conductor del coche que iba en dirección prohibida no paró y siguió su camino. La ocupante del coche contra el que chocó el kamikaze necesitó ser trasladada por los servicios sanitarios debido a que sufrió una crisis de ansiedad.

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