El paraíso perdido de los molinos entre los bosques de la comarca

Por toda la provincia de A Coruña se puede seguir fácilmente la ruta del agua a través de los molinos, esas construcciones milenarias que forman parte indispensable del paisaje gallego. Lo mejor de todo es que casi en cada concello de nuestra área metropolitana podemos encontrar senderos perfectos para descubrirlos. Es la mejor manera de comprender cómo nuestros antepasados supieron sacar provecho de la fuerza hidráulica para moler el grano y convertirlo en harina.

Ruta de los molinos del Monte Xalo en Culleredo.
Ruta de los molinos del Monte Xalo en Culleredo.

A Coruña

Como dice el refrán, agua pasada ya no mueve molino, pero ofrece senderos perfectos para disfrutar de nuestra naturaleza y acercarnos a las costumbres de nuestros antepasados. La fuerza hidráulica se usó durante siglos para transformar el grano de los cereales o el cuero. Desde las once aceñas que utilizaban toda la fuerza de las aguas del Xalo hasta los molinos de los que salía la harina para elaborar el pan de Carral, este es un recorrido por los muíños que todavía quedan en pie en nuestra área metropolitana

Muíños de Celas no Rego das Xesteiras (Culleredo)

Ruta do rego das Xesteiras (Culleredo)
Ruta do rego das Xesteiras (Culleredo)

A pocos metros de la Torre de Celas de Peiro parte la Ruta do Rego das Xesteiras, que cuenta con once molinos recuperados en el año 2007 a los pies del Monte Xalo. Estamos en el concello de Culleredo, en la parroquia de Celas y muy cerca también de la iglesia de Santa María. En poco menos de un kilómetro, el senderista puede ir subiendo en altura, desde el molino de Fraganova, Fragoso, Taibo, Couceiro, Ferreiro, Vázquez, Calviño, Sánchez, Herdeiros, Pose y Ramallal, para luego emprender el camino de vuelta, y eso siempre a orillas del canal que conducía el agua entre el arroyo y el molino. 

Catorce molinos y un batán en A Costa da Égoa (Carral)

Costa da Égoa (Carral)
Costa da Égoa (Carral)

Uno de los parajes más atractivos del municipio de Carral es la ruta da Costa da Égoa, que recorre a través de un sendero catorce molinos construidos en su mayoría en el siglo XVIII. Es un camino señalizado de casi 12 Km, a orillas del río Abelleira, en el que existen paneles interpretativos tanto al inicio como al final y al largo del recorrido. Una buena manera para visitarlos es partir del Cementerio de Paleo, donde están enterrados los Mártires de Carral. El camino transcurre por el Val de Barcia hasta los molinos de Costa de Égoa. Esta alternativa puede iniciarse en los propios molinos y finalizarse en el cementerio. Nota: ojo con la supercuesta que te encontrarás para llegar a este hermoso conjunto de molinos en el río Abelleira. Aparte de los catorce molinos que molían, como no, el pan para Carral, existe un batán, con sus gruesos mazos de madera que servían para golpear y desengrasar los cueros de antaño. 

Muíños del arroyo Meizoso (Paderne)

Los primeros kilómetros de esta ruta discurren desde la Casa Consistorial de Paderne hasta las pistas forestales que ofrecen buenas vistas sobre el río al caminante. Seguimos bajando y será ya, junto al Mandeo, donde aparezcan cerca de una decena de viejos molinos, de los que prácticamente solo quedan los muros, a lo largo de un tramo de menos de un kilómetro. Maravillosas las pequeñas cascadas a medida que vamos avanzando por el lugar. También en Paderne, paraíso entre ríos, están los muiños de Chantada, siete molinos de agua, de los cuales dos aún siguen en funcionamiento, en la parroquia de Souto. 

Muíños da Roibeira no Mendo (Betanzos)

En la parroquia de San Martiño de Brabío, en Betanzos, se encuentran los restos de los antiguos molinos de grano que usaban el curso del río desde tiempos remotos. El lugar se llama Roibeira y a él se llega, al salir de Betanzos, por la avenida Fraga Iribarne hasta la Rotonda das Cascas. Después hay que seguir en dirección Curtis por la AC-840, girando a la izquierda a 650 metros en dirección Brabío. Para ir a pie, se puede salir desde la calle Rollo y ya en el entorno del río seguir por el Camino Cal das Barras (area da Acea), y desde allí hasta el lugar de Roibeira. 

Muíños de Caraña no río Pelamios (Betanzos)

Betanzos ofrece la posibilidad de dar un paseo precioso por el río Pelamios. La ruta comienza en el puente peatonal de madera que hay sobre el río Mandeo. Una vez cruzado el puente, se encuentra el inicio de la ruta con un plano de señalización de los molinos junto al río Pelamios. A lo largo de una distancia de 1,8 kilómetros de ida y vuelta, se puede entender cómo funcionaban las moas para moler el grano así como la antigua fábrica de curtidos. Al final se puede salir a la zona de Caraña de Arriba. Se ven un total de 19 molinos en diferentes estados de conservación. La mayoría son casas rehabilitadas y hay alguno en ruinas.

Muíño de Ferreñas (Vilarmaior)

Muíño de Ferreñas (Vilamaior)
Muíño de Ferreñas (Vilamaior)

A orillas del río Baxoi, se calcula que el Muíño de Ferreñas, en el municipio de Vilarmaior, se edificó en el siglo XVIII, «e muiñou día e noite, prácticamente sen pausa, ata aproximadamente o año 1975», como reza el letrero informativo que está junto a él. En la zona se ha canalizado un tramo del río para mostrar cómo eran el antiguo molino y el lavadero y se ha creado, justo al lado, un área recreativa con tres o cuatro mesas para montar una comida al aire libre. 

Muíño de Sisalde (Arteixo)

Muíño de Sisalde (Arteixo)
Muíño de Sisalde (Arteixo)

A la romántica fraga de Sisalde se puede llegar caminando fácilmente desde la parroquia de Barrañán (Arteixo). A su alrededor hay varias rutas circulares en función del tiempo, las ganas y el cansancio del visitante. Una vez arrancada la senda, aparece el rehabilitado molino en un entorno que, de tan bucólico que resulta, es el lugar escogido por el concello para celebrar un festival de folk a finales de agosto cada año. 

Muíños del río Xora en Coirós

Aquí el cauce del agua serpentea y salta entre diez molinos y una herrería en el río Fervenzas, o Vexo, que forma pequeños saltos de agua junto a los molinos entre Xora y Mandeo. 

Muíños do Anllóns (Laracha)

El paseo fluvial nace justo a la entrada del área recreativa, a las orillas del río Anllóns. Se extiende desde Gabenlle hasta O Formigueiro con una longitud superior a los dos kilómetros y medio, formando uno de los senderos con mayor encanto de la comarca de Bergantiños.

A lo largo de este paseo encontramos cuatro molinos rehabilitados, el das Pezas, el Grande de Gabenlle, el Tarrulo y el de O Formigueiro, que aportan un valor añadido a la senda, que ya destaca por su riqueza medioambiental y paisajística. 

Molinos de Ardeleiro (Malpica)

En la costa de Malpica hay una pequeña ruta con varios molinos recuperados
En la costa de Malpica hay una pequeña ruta con varios molinos recuperados

Uno de los lugares con más encanto de Malpica son los molinos de Ardeleiro. Enclavados en un paisaje de verdes y azules, estas cinco construcciones de piedra dan fe de la actividad que en tiempos pasados se desarrolló en la zona, casi llegando al mar, en la parroquia de Cerqueda.

Por la provincia coruñesa también destacan los Batáns de Mosquetín, en Vimianzo, y fuera de ella, los muíños do río Barosa, en Barro (Pontevedra). Dos visitas, también, muy recomendables.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

El paraíso perdido de los molinos entre los bosques de la comarca