La pareja de Cambre ya circula con su ansiada tarjeta de estacionamiento

Toni Silva CAMBRE / LA VOZ

CAMBRE

El vecino de Cambre ya dispone de la tarjeta para aparcar en zonas de discapacitados.
El vecino de Cambre ya dispone de la tarjeta para aparcar en zonas de discapacitados. Atr

El documento recoge que él tiene la discapacidad reconocida desde noviembre del 2024

16 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El vecino de Cambre que llevaba casi dos años reclamando una tarjeta de estacionamiento consiguió este viernes el documento. En su visita al Concello, le esperaban la alcaldesa, Diana Piñeiro, y varios funcionarios, quienes le explicaron los problemas internos del departamento de Servicios Sociales, causa del retraso en la expedición de la tarjeta y otros muchos problemas.

«Yo les describí todo lo que habíamos sufrido mi mujer y yo [fueron víctimas de un accidente de moto en Fonteculler en junio del 2024 con graves consecuencias físicas y mentales], me quejé de la falta de empatía del Ayuntamiento, que solo respondía —cuando lo hacía— con mensajes muy asépticos, como si no hubiera personas detrás de esos correos o SMS», se queja este vecino de Cambre, que vive desde hace dos años con una pierna ortopédica.

Cuando le entregaron la tarjeta, reparó en que es válida para él desde el 5 de noviembre del 2024. «He perdido todo este tiempo peleándome con aparcamientos que no están hechos para mi discapacidad, bastaba con mirarme, ver que me falta una pierna», lamentó.

En la charla que mantuvo en el Ayuntamiento, recomendó al gobierno local y a los técnicos que entreguen tarjetas temporales mientras no se asignan las definitivas, «porque hay caminos legales para ello». «Les he pedido que saquen algo positivo de todo esto, que faciliten recursos a personas que viven problemas similares al mío y al de mi pareja, que ahora es ella quien tiene que conseguir su tarjeta», apunta.

Aparcamientos en batería

Este vecino llamó a la puerta de la Valedora do Pobo y del Defensor del Pueblo, además de denunciar su caso en La Voz de Galicia a finales de abril. Explicaba entonces que por su corpulencia y la menor movilidad que le genera la pierna ortopédica necesita abrir la puerta del vehículo en su totalidad para entrar y salir, lo que resulta comprometido en los aparcamientos en batería. «En una ocasión en el hospital me encontré al volver al coche con que tenía otros dos pegados, no era su culpa, pero yo no podía salir, mi mujer estuvo a punto de pedirle a una persona que nos sacara el coche de allí», recuerda.

Precisamente el Chuac es uno de los lugares a los que más acuden para continuas revisiones y pruebas por las secuelas que les ha dejado a ambos el accidente. Si bien ella consiguió salvar la pierna, ha sufrido numerosas operaciones y aún no tiene garantía de poder mantenerla.